‘Mi pensamiento está entre estrellas’

El “señor Jota” despide el verano con una sentida oda a la sensibilidad y la gratitud, esencia de la condición humana >> También al pensamiento libre y a las pequeñas cosas

30 ago 2020 / 11:12 H.

Vivimos tan ricamente de conjugar buenaventura y, por contra, ejecutar malafollá que nos hemos convertido en adalides de la doblez, mismamente fariseos de sonrisa vacua a quienes solo nos importa el momento y la inmediatez del gozo preñado de daño ajeno. Ya lo adivinaba Carmen Martín Gaite: “Mientras dure la vida, sigamos con el cuento” y ahora que el “señor Jota” despide el verano del previo confinamiento, posterior desescalada y la nueva normalidad cuajadita de rebrotes y gilipollas contaminantes, nada mejor que volver a las raíces y reencontrarse con lo esencial, que no es otra cosa que la propia vida, una sonrisa, un abrazo, una nube de mariposas en el alma... “He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos”, lo decía el escritor Antoine de Saint-Exupéry en boca de El Principito. Podríamos meternos en la piel de Benito Pérez Galdós y su máxima de libertad y suspirar por volar libres cual ave que no entiende de fronteras ni de banderas ni de aquellos valores que emponzoñan la condición humana empezando por el odio y acabando con el malmeter. “No encerrarán entre murallas mi pensamiento, resido entre estrellas”, escribía Galdós, uno de los mejores narradores de la literatura española y franco ejemplo de compromiso con su país a través de las novelas de los “Episodios nacionales”. Al “Señor Jota” le apasiona ese realismo mágico del españolito de a pie de la misma manera que es capaz de mirar absorto un paisaje solo para dejar volar la imaginación con el sonido melódico de una dehesa, el de un río brioso y perseverante o cómo el viento se descompone en notas musicales según sople rocas o árboles. Una aparente nimiedad, sí, pero “el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son”, escribía Calderón de la Barca y nada mejor que hacer nuestro el soñar por soñar que si se sueña cualquier sueño se hace realidad. Son las cosas de la nueva normalidad, serán las cosas de vivir un tiempo tan raro como desconcertante, que nos dijeron los sabios psicólogos y los prácticos psiquiatras que de esta trágica historia llamada pandemia íbamos a salir mejores personas. Así las cosas y puesto que algunos ejecutan en demasía lo contrario a hacer el bien sin mirar a quien, arropémonos los demás con la esencia de la condición humana, la sensibilidad y la gratitud, porque aún advirtiéndolo Freud hace la tira de años: “La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas palabras bondadosas” estamos por dar por saco antes que tender la mano... Apuren sus días, expriman sus noches con un paisaje, un libro, una charla. Rosalía de Castro: “No, no puede acabar lo que es eterno, ni puede tener fin la inmensidad”. Y así será siempre.

CUESTIÓN PRIMERA

Nada como mirar un paisaje de Jaén y dejarse llevar por sus sonidos

CUESTIÓN SEGUNDA

Decía Freud que no ha mejor medicina que unas palabras bondadosas

ADIVINA ... ADIVINANZA

>> “Sus jefes políticos alucinan por lo crecida que va por la vida cuando no le está dando vida al cargo” (19-01-2020).

LA CLAVE

Con la pandemia y la orden de que nadie saliera en público a dar la cara se atemperó pero ha quedado claro que no había mucho donde elegir.

>> “No tiene nada que ver con el negociado tan peliagudo que le encargaron, pero ahí sigue, cual hormiguita, sin dar un solo ruido” (29-12-2019).

LA CLAVE

Aunque sus compañeros de partido le hagan la vida complicada, ella ahí sigue, trabajando por su ciudad como si no hubiera mañana, en lo que es la más agradable sorpresa de la lista municipal

LA PERLA DE LA SEMANA

¿Qué embajador de España en un país de Europa es uno de los propietarios de una conocida ganadería jiennense cuyos astados pacen y moran tan ricamente en la dehesa de Sierra Morena?