Los mundos de Carlos Peinado

Aunque sea lejana y desconocida su faceta de directivo en Caja Granada a él hay que colgarle los primeros Premios Literarios “Jaén” allá por los años 80 >> Ya jubilado, su inquietud y sus ganas le han convertido en programador musical

23 ago 2020 / 12:41 H.

Es de andar por casa Luis Carlos Peinado Pina, aunque sus mundos sean tan distintos y originales que a veces seguirlo cueste lo indecible porque no se atiene a las normas de persona seria y circunspecta, que lo es, sobradamente reconocido en su bagaje de jaenero ilustrado y comprometido, pero sus otros mundos, por los que a diario transita, lo llevan y lo traen como cual mozalbete ávido de nuevas experiencias en un libro universal, sea Tom Sawyer (de Mark Twain) o si nos atenemos a su sempiterna barba, mismamente Sandokán (de Emilio Salgari). Es conocido como empresario, pero su larga trayectoria profesional acoge en su seno una cuestión trascendente para esta tierra que aún se sostiene en el tiempo, los Premios Literarios “Jaén” de Caja Granada, que él personalmente puso en marcha en los años ochenta. Tampoco son baladí sus largos años de gerente de una empresa de transporte de paquetería o su trabajo en la sombra en grandes acontecimientos para esta tierra, porque para eso es intransigente, no quiere luces ni focos ni habita el terreno del escaparate social, lo suyo, cual persona anónima pero reconocible en amistades, es ayudar al prójimo en lo que se pueda, que siempre, con él, es todo y, por ende, estamos ante uno de los más fieles seguidores de San Mateo y sus versículos bíblicos. De convicciones firmes y definitivas, Carlos Peinado siempre está dispuesto y disponible para quien lo necesite, algo que le acompaña desde chico, sea el tramo vital y profesional por el que camine, porque ahora, verbigracia, necesitada esta ciudad y sus noches de música en directo, se ha convertido, sin buscarlo ni pretenderlo (mucho menos, reconocerlo) en el más conspicuo programador musical del viejo Santo Reino, haciendo emerger nuevos valores patrios de la canción. De charla amigable, con un hatillo de experiencias fuera de lo común y ahora feliz abuelo, a este caballero que huye de la corbata y de pitillo en mano, le gusta todo al mínimo detalle y se precia de ser amigo de sus amigos, a los que nunca defrauda. Será por ello que siempre que te lo encuentras pregunta: ¿Todo bien? ¿Todo controlado? Sí Carlos, contigo al lado, todos contentos.

ADIVINA... ADIVINANZA

>> “Ha barrido en su pueblo, como era de esperar, por su gestión y su impropia contrincante, pero no ha dejado de practicar su sana costumbre de ir cada día a misa de 8.30 de la mañana” (21-7-2019)

LA CLAVE

Alcalde del interior que dará que hablar en un futuro más temprano que tarde

>> “¿Qué empresario ha dado el salto a la política, convencido de que tenía que dar un paso por la sociedad?” (3-11-2019)

LA CLAVE

No salió, pero los ayuntamientos tienen “tragaderas asesoriales” suficientes para que ya tenga sueldo

LA PERLA DE LA SEMANA

¿En qué lugar de Jaén se reúnen durante todo el día de hoy medio centenar de personas, venidos todos de otra provincia hermana, para festejar la buena nueva de la adquisición de la finca?

A MEDIA VOZ

Es un contrasentido que un pueblo sin covid-19 de nunca no pueda hacer fiestas

VERBENAS, NO; CONCIERTOS, POR SUPUESTO, SÍ

Sorprende la autoridad competente anulando fiestas populares y programando conciertos multitudinarios. Y sorprende más cómo todo el mundo ha de pagar por lo que los demás hagan y uno no. Me explico: en Jaén hay 19 pueblos que jamás han tenido un caso de covid-19 desde el inicio de la pandemia y otros 36 que en la nueva normalidad están resistiendo sin contagiados, o sea, 55 municipios de los 97, donde el coronavirus está a raya... Pero no pueden hacer verbenas por orden gubernativa y, contradicción pura, si tuviesen dinero los ayuntamientos, los dejarían organizar conciertos, que sí que tienen bula.

... Y AL FRESCO

>> Titular del viernes 21 de agosto: “Los feriantes en “guerra” para reclamar apoyo”.

>> Y la interpretación: “Este sector, junto con las orquestas de pueblo, no tienen quien les escriba. Navas es un polvorín”.