Las cosas importantes de la vida

Son los Jiennenses del Año el mejor exponente de la fortaleza y vigorosidad de nuestra sociedad

27 sep 2020 / 16:28 H.

No hay nada más importante en la vida que la propia vida y es por ello que quien arriesga su vida por salvar vidas merece lo superlativo, aplausos y reconocimientos no buscados pero completamente necesarios y que dignifican a una sociedad que aprecia y valora el ejemplo de su gente. Si ese ejemplo es anónimo, rescatarlo para los demás es un ejercicio de reponsabilidad periodística para un medio de comunicación que se debe a quien se dirige y ha de hacer del servicio público un compromiso permanente con sus lectores y suscriptores. La Gala de los Jiennenses del Año 2019, retrasada por la pandemia, quedará marcada por una cuestión fundamental, que las personas cuentan y que las gestas de las personas suponen la confirmación de que en Jaén hay movimiento y ganas y, muy especialmente, gente que merece mucho la pena.

Son tiempos convulsos, de miedo y prevención, pero no por ello debemos pararnos. Con máxima responsabilidad y extrema precaución, tenemos que seguir caminando para que Jaén funcione y haga de la constancia permanente ejercicio de presente y de futuro. Durante el confinamiento y la desescalada, también ahora en la nueva normalidad, miles de jiennenses han estado en la primera línea frente a la covid-19, gentes anónimas todas, en femenino y en masculino, que anteponen el servicio a los demás incluso a su propia integridad física. No cabe en sí de gozo una sociedad que sabe apreciar esas gestas solidarias diarias y, repito, anónimas. Un verdadero orgullo contar en Jaén con este tipo de gente, de esa pasta tan especial, con esa hechura de buenas personas que escriben la historia más grande de Jaén sin buscarlo. Hay que rendirse ante ellos de igual forma que los distinguidos en esta 35 edición como Jiennenses del Año suponen un aldabonazo de autoestima para una tierra necesitada de tantas buenas nuevas que fijarse en ellos y en ellas es un sano ejercicio de fortaleza. Con esa vitalidad que emanan, la conquista del futuro está asegurada.