Covid y Trump, la nueva era llegó

No ha pasado desapercibido el asalto al Capitolio de los Estados Unidos, la semilla de la libertad y la democracia más antigua del mundo >> De aquellos barros vienen estos lodos, le dieron alas a Trump y así las cosas... >> Llega una nueva era mundial

10 ene 2021 / 14:46 H.

Ha llegado la guinda del pastel amargo, agrio y enmohecido que confirma la desfortuna ciudadana con 2020. Solo le faltaba al año bisiesto del coronavirus y las muertes descomunales en el mundo poderoso, que la primera potencia jamás conocida, que además alardea de ser la primera y más perfecta democracia, despierte de su sueño como república bananera de las que tanto se ríen. Todo bicho viviente imaginábamos, sin ser expertos en política internacional, que la salida de Trump, confirmada en las urnas en noviembre, iba a ser jodidamente llamativa. Desde luego que no tanto, pero sí tormentosa y que quedaría grabada en los anales del mundo mundial, como quieren siempre los sátrapas ególatras. Una nueva era ha empezado, lo vivido hasta ahora quedará para los libros de historia. Todo está permitido, ha pasado en EE UU. La política no será la misma después de lo ocurrido en la primera potencia armamentítica y líder mundial en las nuevas tecnologías o en el cine, que tanto sueño norteamericano nos inocula directa y subliminalmente con sus películas ‘made in Hollywood’. Sorprenden tres cuestiones elementales tras el asalto al Capitolio de Estados Unidos, la sede de la democracia norteamericana, una elemental, que el partido que lo sustenta lo dejara ir y hacer un día sí y otro también, otra, no tan secundaria, que la Policia del primer mundo sea incapaz de impedir la entrada de una jauría y la tercera, que clama al cielo, es que el empresario defraudador de impuestos, el norteamericano que opina como opina de las mujeres y ahora manda, con todas sus palabras, a su gente a alterar una votación democrática en el Congreso siga siendo presidente de los Estados Unidos de América; un respeto, eh, para la primera democracia del planeta. Este cronista, que sobrevuela siempre lo que controla, o sea, Jaén y sus gentes, sus benditos pueblos y ciudades, no ha tenido más remedio que hacerse eco de lo que ha pasado a miles de kilómetros del viejo Santo Reino, porque nos afectará y mucho. La vida no será igual desde la covid-19, eso lo hemos asumido, pero mucho me temo, sin ser analista, ni catedrático, ni tertuliano, que lo de Trump y sus ejércitos populares de caras pintadas, cuernos y pieles supondrá un antes y un después. Lástima que la primera potencia, donde todos nos miramos porque es/era perfecta haya dejado gobernar a este energúmeno, no lo descabalgara de su omnímodo poder con el “impeachment” o deje que se vaya de rositas dando indultos a condenados amigos suyos. Apaga y vámonos, el mundo de la gente civilizada en el que habitábamos, que cree en la libertad de expresión y la convivencia de ideas además de en la alternancia en el Poder, ha quedado hecho añicos. Dios nos pille confesados.

CUESTIÓN PRIMERA

Si una jauría entra en el Congreso de EE UU, pese a su Policía más que armada

CUESTIÓN SEGUNDA

Si el presidente que jalea acaba su mandato, la democracia perecerá

MUY PERSONAL

Robert Louis Stevenson, escritor británico:
“No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies”.
>> ¡Valiente apuesta!

Juan Cano Bueno, catedrático: “Todas las generaciones deben saber que en 1980 en Andalucía se libró una batalla pacífica frente el Estado para recuperar la dignidad de nuestro pueblo”.
>> ¡Siempre olvidados por el maldito Poder!

Cristina Mediero, actriz: “Lo que más me gusta de mi trabajo es la gente que crea todo el producto, cómo entre todo el equipo creamos la historia”.
>> ¡Le espera el éxito!

ADIVINA ...

Si no es conmigo, no hay trato, parece ser que ha dicho la ‘piedra de toque’ del movimiento político que se ha paralizado

ADIVINANZA ...

No tiene cargo, solo un trabajo, ni se presentó a las elecciones, pero manda, ¡madre cómo manda!