Ángel Luis Cachón, un ‘gentleman’

Fue cargo estatal del Turismo en Jaén y luego, ya en autonomía, ha ‘servido’ a todos los delegados/delegadas >> Un caballero de la vida y un ‘gentleman’ de la cosa pública, merece un aplauso por todo lo que ha hecho por nuestros tesoros >>

06 sep 2020 / 17:24 H.

Es de tertulia amena y conversación franca y directa, que para eso juntó trienios, quinquenios y demás vericuetos administrativos en las cosas de la función pública para poder vivir un retiro placentero y alejado del mundal ruido de la política, lo mismo en la playa de Fuengirola, como ahora, que en su Jaén del alma querida y sufrida. Les hablo de un señor de la cabeza a los pies, un ‘gentleman’ de la vida que lo mismo lo veías arreando un tótem del Turismo de Andalucía que probando un micrófono para que a su jefe/jefa se le oyera bien en un acto público. Es más, solo a un caballero como Ángel Luis Cachón Merino se le puede permitir, sin distorsión ninguna, usar un traje blanco y seguir siendo eso, un ‘gentleman’ de la vida patria jaenera. Porque él lo vale, sin duda alguna, porque él se lo curró, nadie lo duda, que para eso empezó muy de chico en esto de promocionar Jaén y sus inigualables rincones. Será por eso que Cachón se asemeja mucho a un entrenador de fútbol, a quien le caen todos los palos por las derrotas mientras que los triunfos son siempre de los jugadores y lo digo, mismamente, porque nunca dio un ruido pero siempre estuvo ahí, al pie del cañón, mandase quien mandase... también cuando él mandaba como delegado estatal en Jaén del Ministerio de Información y Turismo, que eso eran habas contadas de presupuesto y funcionarios, o cuando ya transferidas las políticas de promoción turística a la Junta de Andalucía, él se fue a servir a su tierra a través de la naciente autonomía. Ha tenido delegados y delegadas de distintos pelaje y octanaje orgánico y político y ni una mueca se le ha visto sobre ellos, mucho menos un comentario sobre su proceder (y algunos y algunas merecían un punto y aparte de ignonimia) lo que demuestra su condición inquebrantable de señor que se viste por los pies y su caballerosidad personal la lleva hasta el terreno profesional, donde siempre puso el servicio ciudadano por encima del apriorismo manido de la partitocracia de sus mandamases territoriales. Me quedo, siempre, con su saber estar, por devoción atento al mínimo detalle y ahora que puedo y quiero le digo que el turismo en Jaén le debe un potosí a este gran señor.