Expectantes con el futuro de Deoleo, la empresa multinacional española líder mundial en la producción, comercialización y distribución de aceite de oliva, el sector olivarero jiennense está dando pasos de presente a los que no estamos acostumbrados y que certifican una amplitud de miras fuera de lo común. Una empresa familiar como Jame (Juan Antonio Martos Expósito, padre y fundador de la generación que ahora rige los destinos de esta aceitera nacida en Villargordo) se hace cargo de la gestión de una enorme cooperativa, la de Santa Ana-San Isidro, en Torredelcampo, tierra olivarera por excelencia. Manos privadas para la buena gestión de algo creado en comunidad que no funciona, impensable hace solamente unos años, al igual que posicionarse en Túnez para tener control del mercado interior a través de importaciones puntuales, que también está pasando en Jaén. El movimiento estratégico de Explotaciones Jame, con unas instalaciones modernas recientemente inauguradas en Villargordo, coloca en el foco a esta empresa familiar que nunca ha querido formar parte de la primera línea del sector, la que ocupa titulares y convierte foros en autopropaganda. Tendrá que acostumbrarse a esa visibilidad, como lo hizo con la irrupción del mercado de sus grandes aceites, los de excelsa calidad que empezó a fabricar bajo las marcas Hacienda el Palo y Bravoleum. El movimiento estratégico de Torredelcampo, molturar esta campaña 20 millones de kilos de aceituna, frente a los 6 raquíticos de la pasada y llegar a 60 millones de kilo en un par de años, certifica un movimiento de futuro al que no estábamos acostumbrados en un sector más pendiente de Bruselas y las subvenciones que a “coger el toro por los cuernos”. Torredelcampo y Jamilena, cuya cooperativa servirá su aceite a Jame, y con negociaciones en otros pueblos y otras cooperativas de la Campiña Sur, con la Loma, las principales comarcas generadoras de oro líquido de la provincia. Frente a esta alegría, lo de la multinacional Deoleo, a quien quería Dcoop, y está a un paso de ser comprado por la italiana Coricelli, una pésima noticia para Jaén y España.
Jacques Derrida, filósofo francés: “ Por fiel que uno quiera ser, nunca deja de traicionar la singularidad del otro a quien se dirige”.
¡Traiciones que valen sillones y, a la vez, cavan tumbas!
Manuel Herrero, entrenador del Real Jaén: “Con el Antequerano fallamos en el primer gol y sufrimos con la estrategia”.
¡Este equipo, si domina, gana, y si especula, pierde”
Encarnación Anguita, primera alcaldesa de la democracia: “La política ha cambiado mucho, hay más medios, pero antes nos respetábamos más”.
¡Un lujo de mujer, una frailera universal que habla lato y claro!
Como parlamentaria le hizo en más feo de los favores al partido, y ahora el partido se ha olvidado completamente de ella
¿Será verdad que vuelven a buscar un “mirlo blanco” para que acompañe y realce la candidatura a las municipales?
Dimitir, qué rareza es
El concejal Carlos Alberca quiso medir las fuerzas del movimiento interno contra el alcalde Julio Millán y jaleado por quienes querían otro rumbo dio la cara en nombre de ellos (y de ellas, algunas sin historia en un PSOE capitalino de por sí cainita). Ha perdido y ha dimitido, lo cual le honra. La pregunta es clara: ¿Se ha pasado de frenada la dirección provincial actual o la pasada? Y la reflexión rotunda: Sin Julio Millán como “aglutinador de sensibilidades” y familias, el PSOE local sería un barco ingobernable.
Cargarse Tierra Adentro
Entre todos la mataron y ella solita se va a morir, una pena elevada al cubo, necesitada como está siempre Jaén de cualquier estímulo para “sacar la cabeza”. Nació en tiempos andalucistas en el Gobierno andaluz y ya por eso se le miraba torcido por los socios minoritarios, luego nacieron otras ferias con órdenes a los ayuntamientos del partido, llegaron gobiernos nuevos y la “estampa” de pasillos vacíos de esta edición, frente a los abarrotados de Ibercaza, deja clara su inanición y ‘des-apoyo’ institucional.