Esta semana se han cumplido 15 años desde que se decretara el envío del tranvía a las cocheras, la mayor ignonimia conocida en esta ciudad, de mayor alcance incluso que la “cobra del AVE”, que ya es decir. Un tranvía con una línea, la gran apuesta para descongestionmar de coches el centro de una ciudad que colapsa porque sus dos arterias principales confluyen en una misma plaza y que, cuando ya estaban construidas las infraestructuras y comenzaban las pruebas con pasajeros incluso, un juez dictó su paralización a instancias de un empresario del sector, con el visto bueno de un alcalde venidero que lo llamó siempre “el tren de la bruja”. Quince años después lo vemos circular, pero en pruebas sigue. Más cerca que nunca su puesta en marcha, nos dicen una y otra vez, pero ni con la Junta color Susana Díaz ni con el cambio a Juanma Moreno ha llegado la bendita hora.
Sorprenden dos cosas en este relato apresurado que les hago de una afrenta a Jaén, la mayor inversión de Sevilla en nuestra ciudad (contabilizada entonces en poco más de 20 millones de euros) y la principal es que nadie haya pasado por los tribunales por el hecho de hacerlo (y dilapidar el dinero público, según algunos) o por el consabido deseo de deshacerlo (y dejar que se “pudra” algo que ya está hecho) cuando en otras ciudades este tipo de “conflictos vecinales” los resuelve la Justicia con condenas por dejación de funciones, cuando menos. No ha sido así y será por este motivo, porque con la ley no se toparon quienes tenían el poder de la decisión, estamos tres lustros después lamentando pertenecer con letras de oro a las inversiones públicas en España que sonrojan porque no valen para nada. Y, además de este solar judicial inesperado, con el paso del tiempo sorprende aún más que una parte de la ciudad, la que reclama siempre a Sevilla inversiones como en otras provincias hermanas (los fastos del 92 se quedaron en Jaén con un teatrico, el Darymelia, y un parque luego rehecho, el Arche) tomara con esa virulenta visceralidad al tranvía cuando Jaén necesita de algo que le quite coches al centro y, cuando toque, al Gran Eje también.
Andalucía ha dado un respaldo mayoritario al PP andaluz. Triunfo rotundo, sin mayoría absoluta que convierte la victoria en agridulce y avanza un tiempo complicado de negociaciones con Vox. Se hacen de nuevo imprescindibles y marcarán la línea de Gobierno, salvo que ocurra lo que nadie espera, nueva convocatoria electoral. Si todo va como el presidente en funciones quiere, Jaén espera seguir teniendo representación en el Consejo de Gobierno de Juanma Moreno y, luego, el melón de los delegados.
Desde que en 2016 falleciera el inolvidable Vicente Oya, la figura del cronista oficial de la provincia estaba pendiente de decisión de la Diputación; hasta esta semana. La catedrática Adela Tarifa, ex directora del Instituto de Estudios Ginenneses, ha sido la ungida, rompiendo una regla no escrita que se había convertido en tradición, siempre se elegía periodista. Aunque las tradiciones están para romperlas, no hubiese estado mal decidirse por el periodista jubilado que estaba en la terna y que cumplía los requisitos.
Winston Churdill, primer ministro inglés: “La política es casi tan excitante como la guerra y casi igual de peligrosa. En la guerra solo te pueden matar una vez, pero en política muchas veces”.
Y más: “Al suelo, vienen los nuestros”.
Juan Luis Ruiz del Barco, profesor: “Al colegio lo marca su heterogeneidad, pero estamos contentos con los alumnos, apañados y trabajadores”.
¡Felicitaciones al Cristóbal Ruiz, chapó!!
Marisol Escribano, Pídeme la Luna: “La ayuda de Charanda es crucial para que podamos seguir cumpliendo los sueños de los niños enfermos”.
¡No deberíamos dejar de aplaudir!
Vinieron de fuera y siguen con el negocio que les dio a conocer, pero no podrán ampliar su oferta de hostelería, como era su intención
¿Qué movimiento empresarial se espera de cara al despegue definitivo del proyecto del Cetedex Jaén?