Un problema que se repite
La historia se repite y, aunque hay proyectos encima de la mesa encaminados a revertir la situación, la sensación que tienen los ciudadanos es que todo sigue igual. Terminó la campaña de recolección de aceituna y la provincia se convirtió, una vez más, en la única de Andalucía en ver incrementadas las cifras del desempleo, lo que demuestra la excesiva dependencia laboral al sector primario. No hay alternativas, a corto plazo, que contribuyan a dar estabilidad a las familias en líneas generales, un problema que repercute en el consumo directamente, porque cuando no hay visos de tener un sueldo fijo es complicado hacer inversiones que supongan grandes desembolsos, como un coche o una vivienda. Es desesperanzador que tanto la comunidad andaluza como España registren datos de afiliación a la Seguridad Social al alza mientras que los jiennenses asistan a un descenso de casi un 7%. Ni que decir tiene que la campaña de recogida de aceituna es un salvavidas para clave para el desarrollo y el progreso de Jaén, pero es importante que tanto el tejido empresarial como las administraciones públicas reaccionen ante una evidencia que poco beneficia a una tierra llena de talento. Urge, en este sentido, la dotación de una financiación extraordianaria, que sea acorde con la realidad de una tierra que tiene en su capital humano el presente y el futuro y que, de esta forma, no puede dejarlo escapar durante más tiempo. La Universidad es la mejor herramienta de formación de transformación, pero necesita el empuje institucional para poder generar oportunidades de trabajo a los sectores de población que más problemas tienen para acceder al mercado: los jóvenes y las mujeres. Hay que eliminar brechas.