Siempre fue la fábrica de cerveza de La Imora un referente empresarial en la capital y, aunque cambió de manos y de marcas en diferentes momentos, continúa intacto el sentimiento de orgullo jiennense que genera El Alcázar. Heineken España tiene ahora la propiedad de la empresa y, lejos de abandonar Jaén, continúa su apuesta por esta tierra con iniciativas de diversificación y un firme compromiso con el medio ambiente. La innovación y el desarrollo de su red industrial son constantes en la filosofía de una compañía con aires de internacionalidad que, sin embargo, conserva un sabor característico. La inauguración de una línea de envasado, recientemente activada y con capacidad para producir hasta 15.000 litros por hora, permitirá elaborar el nuevo formato PET retráctil de un litro de Ladrón de Verano y su variedad 0,0. Se trata de un lanzamiento enmarcado en la estrategia que estrenó la firma en 2018 con el fin de avanzar en el segmento “beyond beer” (más allá de la cerveza) para dar respuesta a nuevas tendencias de consumo que apuestan por perfiles más refrescantes, suaves y fáciles de beber, así como por ocasiones más allá de la cerveza de toda la vida. La factoría de La Imora, histórica, refuerza su papel de presente y de futuro y contribuye al desarrollo económico y social de la provincia, gracias a la generación de riqueza en el territorio y la creación de puestos de trabajo. Estamos ante un referente en el sector y un ejemplo de sostenibilidad, porque fue pionera esta cervecera en elaborar todos sus productos con el cien por cien de energía renovable, lo que le llevó a ser declarada Cero residuos a vertedero y alcanzar el balance hídrico. Modernidad y tradición se funden en la siempre conocida como la fábrica de El Alcázar.