El Plan de Fomento del Empleo Agrario (PFEA), aprobado el viernes, vuelve a poner sobre la mesa una cifra que habla por sí sola: 25,7 millones de euros para la provincia de Jaén, unas 20.100 contrataciones y alrededor de 313.000 jornales. Detrás de los números hay empleo, obras necesarias y, sobre todo, una herramienta fundamental para la supervivencia de muchos de los pueblos y ciudades jiennenses. Sin embargo, precisamente por su importancia, la iniciativa no puede conformarse con funcionar como siempre. Necesita más agilidad, mayor capacidad de adaptación y, sobre todo, una distribución que garantice la equidad entre los 97 municipios.
La comisión se retrasó este año hasta septiembre para resolver las deficiencias de algunos proyectos. La explicación puede ser razonable y el trabajo de las instituciones, encomiable, pero el resultado vuelve a poner de manifiesto un problema conocido: los territorios necesitan los fondos cuando más los necesitan, no cuando termina un largo recorrido administrativo. Hay que recordar que el PFEA nació para atender una realidad muy concreta: la menor actividad agrícola durante determinadas épocas del año y la urgencia de ofrecer una alternativa de empleo a quienes dependen del campo. Su sentido permanece plenamente vigente en una provincia como Jaén. Por eso, cualquier demora resta eficacia a un programa que debería responder con rapidez a las necesidades de los trabajadores y de los ayuntamientos. También resulta imprescindible hablar de equidad. La igualdad no consiste en aplicar una fórmula idéntica a realidades diferentes, sino en garantizar que todos los territorios dispongan de oportunidades suficientes para afrontar sus necesidades y generar empleo. La nueva propuesta técnica anunciada para ajustar el reparto puede constituir un paso en la dirección correcta, pero cualquier cambio en los criterios debe ofrecer certezas, transparencia y estabilidad. Los ayuntamientos merecen conocer con tiempo los recursos disponibles para poder planificar el presente y el futuro de sus pueblos.