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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Quince años de convivencia

21-05-2026 / 08:23

No habrá ni una sola ciudad en el mundo que lleve quince años con un tranvía construido y fuera de servicio. Es el caso casi exclusivo de Jaén, cuyos ciudadanos sólo llegaron a ver este sistema de transporte lleno hasta la bandera en pruebas, hace justo quince años, cuando un juez, como medida cautelar, decidió paralizar su gratuidad por competencia desleal con los autobuses urbanos. Hay ejemplos de situaciones parecidas, pero no iguales, como en Vélez-Málaga, que llegó a funcionar y, sin embargo, la empresa que lo gestionaba decidió abandonar por falta de ganancias económicas. Sin embargo, no es con dinero con lo que se mide el éxito o el fracaso de un modelo de movilidad urbana necesario para la descongestión del tráfico y la reducción de la contaminación, sino con la rentabilidad social. Hay visos de desbloquear la infraestructura que atraviesa Jaén de norte a sur, y viceversa, desde que Juanma Moreno llegó a la Presidencia de la Junta de Andalucía. La consideración de carácter metropolitano fue lo que hizo que se pudiera reconsiderar la puesta en funcionamiento con la gestión directa, a través del sistema de concesión, de la Administración autonómica, ya que hay que tener en cuenta que el tranvía beneficiará a jiennenses de municipios cercanos gracias al uso del aparcamiento disuasorio de Vaciacostales. La disyuntiva ya no está en la idoneidad de la creación del sistema tranviario, una polémica que pasó a la historia en el mismo momento en el que quedó construido el trazado. La mirada se tiene que centrar en echar a circular los cinco trenes con las mejores garantías, en convivencia perfecta con los autobuses, para que los usuarios dejen el vehículo en casa.