Nuevo organigrama andaluz
Es un momento de inflexión el que nos encontramos para introducir los cambios necesarios con el fin de intentar reconducir situaciones que complican el buen gobierno en Andalucía. Sin embargo, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha sido comedido con la revolución que se esperaba en su equipo y ha tirado por el camino de la moderación, que es la línea estratégica que impera desde hace seis años en el Palacio de San Telmo. Hay más movimientos de áreas que de caras en la remodelación anunciada ayer, mientras muchos andaluces hacían honores a la sobremesa. En lo concerniente a la provincia de Jaén, sostiene a la consejera con “cupo” jiennense y, a pesar de las voces que exigían su cese, sobre todo desde los poderosos colectivos de médicos y de farmacéuticos, mantiene su confianza en ella y, por ende, fija su compromiso con esta tierra. Cambia de cartera Catalina García. Deja Salud y Consumo y asume Sostenibilidad y Medio Ambiente, con retos importantes como la lucha eterna contra la sequía y las consecuencias del cambio climático. Impera en política hacer los cambios que se presumen necesarios antes de que lleguen las vacaciones, fundamentalmente para disipar las críticas y, a la vuelta, comenzar el curso con renovados bríos. Por lo demás, el nuevo Ejecutivo se amplía, de 13 a 14 consejerías, cuenta con cuatro independientes, en total ocho mujeres y seis hombres. Se estrena como portavoz la consejera de Hacienda, Carolina España, una veterana dirigente del Partido Popular de Málaga, muy próxima al presidente, que representa un perfil más duro y más de partido para los próximos dos años, los que quedan hasta las elecciones de 2026. Empieza un nuevo camino.
