Nueva etapa para el Real Jaén
El Real Jaén busca cerrar una etapa y abrir un nuevo periodo. En las últimas temporadas, a la falta de acierto en lo deportivo —ratificada recientemente con el inevitable descenso del equipo blanco a Tercera— se sumó la inestabilidad en la gestión. Al embrollo accionarial, que incluso derivó en episodios en los tribunales, se sumaron unas deudas en aumento, con impagos a jugadores y cortes en el suministro eléctrico incluidos, por solo mencionar algunos de los casos que trascendieron y que daban muestras de una compleja realidad. Los obstáculos, en ocasiones, se han salvado in extremis en el tiempo de descuento, manteniéndose las dudas sobre el futuro de un equipo a las puertas de cumplir su centenario.
La nueva directiva abanderada por Tomás Membrado, una vez solventado el pago de la deuda de 114.000 euros a los jugadores —según lo exigido en la última resolución de la Comisión Mixta, formada por la Asociación de Futbolistas Españoles y la Federación Española— tiene marcada una hoja de ruta para situar al Real Jaén en el lugar que consideran que merece. Parten de una posición de salida compleja, con una deuda cifrada en torno a los 6 millones de euros y, según declaró el presidente, con las consecuencias de una situación de “absoluto desgobierno”. Pero, a pesar de ello, con un mensaje en positivo y optimista: “Es hora de dejarse de lamentos y pensar en cómo sacar adelante un club con casi cien años de historia”, manifestó Membrado. Llama a la afición —clave para el renacer del club blanco— a sumarse a un proyecto marcado por “la ilusión y la seriedad”, que tiene muchos retos por delante y que quiere dar protagonismo a inversores jiennenses.