La situación crítica del agua
La economía de la provincia de Jaén depende, mayoritariamente, del fruto de olivar, de tal forma que la situación meteorológica en la que nos encontramos hace pensar en que la que se avecina después del verano es peor que la cosecha registrada en la temporada anterior. La situación que atraviesa la provincia por culpa de la falta de lluvia empieza a ser crítica y los agricultores están hartos de reclamar, desde hace tiempo, medidas específicas para que cultivos que peligran se puedan salvar más pronto que tarde. No es fácil poner solución a un problema para el que nadie tiene una varita mágica, porque todo depende más del cielo que la tierra, pero sí es necesario un esfuerzo de concienciación individual y colectivo para intentar remar en la misma dirección y conseguir aminorar el golpe. Optimizar los recursos, aumentar las inversiones encaminadas a mejorar las infraestructuras y racionalizar el gasto son las claves para sobrellevar una situación más que preocupante para todos, porque la falta de agua no sólo está en el sur de España, también el norte, en el este y en el oeste. Organizaciones representativas del sector agrario en la provincia, como Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias, piden a la diferentes administraciones con competencia en la materia un compromiso claro, con medidas específicas laborales, para aminorar el golpe en las almazaras, que se verán abocadas a expedientes de regulación temporal de empleo ante la imposibilidad de abrir sus puertas en el próximo invierno. Salva la situación el precio al que se vende, actualmente, el aceite de oliva virgen, por encima de los siete euros, algo histórico que, sin embargo, merma el consumo doméstico. Un peligro.