España entera sigue de luto desde que, el viernes, dos guardia civiles fallecieron en una operación marítima contra el narcotráfico en Huelva. Una de las instituciones más valoradas por los ciudadanos sufre, de nuevo, un duro golpe y, aunque ahora es el momento de expresar las condolencias a los familiares y esperar la recuperación de sus compañeros, está claro que las autoridades competentes tendrán que tomar medidas para que no vuelvan a ocurrir accidentes que, como sucede en cualquier trabajo, se pueden prevenir.
El servicio comenzó a las ocho de la mañana, cuando una lancha semirrígida y la embarcación interceptora “Río Antas”, sexta unidad del modelo HS60 construida por el astillero gallego Aister y entregada al Servicio Marítimo de la Guardia Civil (Semar) en diciembre de 2025, interceptó una narcolancha a entre 60 y 80 millas de la costa onubense, en aguas comprendidas entre Punta Umbría y Mazagón. La persecución terminó en un choque mortal, de tal forma que todo hace pensar que no fue la infraestructura en sí lo que falló, porque se trata de uno de los instrumentos de trabajo más modernos y avanzados, con capacidad para conseguir más de 60 nudos de velocidad máxima, por lo que todo hace indicar que el desenlace tuvo que ver con las condiciones del escenario operativo. Está claro que la creciente presión policial en el Campo de Gibraltar traslada el problema del narcotráfico hacia el oeste de Andalucía y consolida la costa onubense como uno de los principales puntos de entrada de droga a Europa. Es normal que los sindicatos policiales, que llevan tiempo alertando de un déficit cercano al veinte por ciento, exijan un refuerzo de agentes y, además, personal especializado en la lucha contra el narcotráfico. La investigación sobre lo ocurrido servirá para depurar responsabilidades y, una vez que exista transparencia, quienes tienen la sartén por el mango no tendrán más remedio que dejar de pasar página, coger el toro por los cuernos y plantear una solución ante situaciones que se pueden prevenir, que puede que este no sea el caso.