La sangría de la despoblación

    19 dic 2024 / 09:00 H.
    Ver comentarios

    La última revisión del padrón municipal refleja que, a fecha de 1 de enero de 2024, la provincia contabiliza 618.678 habitantes, de manera que baja de los 620.000 por primera vez en la serie de datos del Instituto Nacional de Estadística, que comenzó en 1996. En ese año había 648.551 jiennenses y, pese a alguna bajada puntual, la tendencia fue al alza hasta el año 2010, cuando se llegó a 670.761 habitantes. A partir de ahí, la provincia pierde vecinos de forma continuada. Es uno de los principales desafíos a los que se tiene que enfrentar un territorio con grandes asignaturas pendientes en cuanto a infraestructuras, una tierra que, sin embargo, puede presumir de un descenso mucho menos acuciado que en otros lugares de interior de España. Los retos son relevantes y hay que empezar a poner los cimientos del futuro antes de que sea demasiado tarde. En este sentido, resulta clave que las administraciones públicas planifiquen un aprovechamiento efectivo de los fondos ligados a las políticas de desarrollo rural y de los contemplados para la implementación del Plan de Medidas ante el Reto Demográfico del Gobierno de España. Un instrumento de especial importancia son las asociaciones de desarrollo rural, destinadas a generar conocimiento sobre los posibles atributos que permitan atraer a un territorio a turistas, trabajadores, autónomos, inversores... ¿Cómo? A través del análisis del atractivo territorial de cada comarca, en relación a las demandas sociales, para poder posicionarla adecuadamente. La despoblación debe centrar la agenda política en forma de estrategia en clave provincial que permita dar continuidad e impulsar programas centrados en el reto democrático, con especial atención a los jóvenes.



    Editorial