Hay sobrados motivos para visitar la provincia en verano. El contacto con la naturaleza se alza como el primero y más fundamentado, seguido del turismo cultural y gastronómico, pero hay uno que cada vez está más consolidado y que atrae las miradas de jiennenses y visitantes: la música. La llegada del verano consolida a Jaén como el epicentro de la vanguardia cultural del sur de España. El programa “Jaén en Julio”, impulsado por la Diputación, no es solo una marca de festivales, sino una estrategia modélica de desarrollo territorial que demuestra cómo algo intangible puede convertirse en una herramienta de cohesión y riqueza económica. El valor diferencial de la iniciativa radica en su firme apuesta por la descentralización. Grandes eventos están repartidos por diferentes municipios —desde la Sierra de Cazorla hasta la Sierra Sur, pasando por La Loma y el área metropolitana—, de tal forma que la institución promotora garantiza que el acceso a lo universal no sea un privilegio urbano. Municipios como Cazorla, Torreperogil, Alcalá la Real, Martos y Pozo Alcón se transforman durante semanas en escaparates internacionales, lo que dinamiza el mundo rural y sitúa en el mapa a pueblos y ciudades que, de otro modo, quedarían fuera de los grandes circuitos turísticos estivales. Los beneficios económicos directos son innegables. La hostelería, el comercio local y el sector del alojamiento de la provincia registran durante este mes niveles de ocupación excelentes. Sólo queda que los jiennenses apoyen con su presencia actividades que trascienden lo musical y que ahondan en ese sentimiento tan necesario de sentirse orgulloso de pertenecer a una tierra como Jaén.