Guerra política frente al virus

    10 oct 2020 / 20:14 H.
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    No se trata de un “todos contra Ayuso”, tampoco de una guerra de colores políticos ni de ver quién manda más. Son muchos los que critican supuestos “abusos” por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien decidió, ante la insurrección de la jefa de la Comunidad de Madrid, ejercer de padre para proteger a los madrileños ante la covid-19. Decretó un estado de alarma excepcional, sí, pero las voces críticas de la derecha solo ven un correctivo para la alumna mala de la clase, por lo que se lanzan como hienas a despedazar a un Sánchez a quien condenaron única y exclusivamente por contar con el “podemita” Iglesias como socio de Gobierno. Toda esta marabunta de insultos y vejaciones de una derecha que se levanta en armas y una izquierda que quiere ejercer la autoridad que le confirió el pueblo soberano acabaría si los políticos revisaran en el diccionario el significado de la palabra “responsabilidad”. “Que es consciente de sus obligaciones y actúa conforme a ellas”, dice la Real Academia Española, por lo que Casado, Ayuso, Sánchez, Calvo, Iglesias y un largo etcétera, en el que se incluye a todos los ciudadanos, deberían dotar de más responsabilidad sus acciones. Hay un enemigo invisible y si la sociedad, y por supuesto los políticos, no ponen de su parte, acabará con más vidas de las que ya ha cercenado. Pero esta guerra política no se queda en Madrid, sino que en una Linares confinada por la incidencia del coronavirus se escuchan comentarios que acusan al Gobierno central de ensañarse con la Ciudad de las Minas porque su Ejecutivo no es socialista. Fuera de guerras y diatribas que no traen más que problemas, hay que hacer un llamamiento colectivo a la responsabilidad política y ciudadana para que, cuanto antes, la normalidad conocida, que no la nueva, ocupe de nuevo lo cotidiano.

    Editorial