La capital empieza a mover una pieza que llevaba demasiado tiempo bloqueada. La aprobación del estudio de detalle para construir 121 inmuebles junto a la avenida Ben Saprut coincide con el impulso definitivo al futuro Barrio Universitario, un desarrollo que prevé más de 2.300 viviendas, una importante reserva de vivienda protegida y la expansión del campus de Las Lagunillas. Son noticias que trascienden el ámbito urbanístico. Hablan, en realidad, del modelo de ciudad que Jaén quiere construir.
Durante años, la ciudad ha vivido instalada en una contradicción: necesita atraer población, conservar el talento que forma su Universidad y ofrecer oportunidades a las nuevas generaciones, pero ha sido incapaz de generar una oferta suficiente de pisos modernos, asequibles y bien conectados. La consecuencia es conocida. Muchos jóvenes encuentran más fácil desarrollar su proyecto de vida fuera que quedarse en la ciudad donde estudiaron o donde quieren formar una familia, aunque tampoco resulta determinante el problema de los hogares, sino otras cuestiones que requieren un análisis más profundo, como el capítulo de las comunicaciones. Lo que está claro es que construir viviendas significa fijar población, dinamizar la economía, atraer empresas y reforzar el papel de la institución académica jiennense como motor de desarrollo. Una ciudad universitaria no puede limitarse a albergar aulas, sino que necesita barrios donde vivir, trabajar, emprender y convivir. Ahora bien, estos anuncios sólo tendrán sentido si se traducen en realidades. Jaén conoce demasiado bien el coste de los proyectos que se eternizan entre trámites administrativos, recursos y promesas incumplidas. La ciudadanía espera plazos, seguridad jurídica y capacidad de ejecución, porque la necesidad es presente, no futura. Si las promociones de Ben Saprut y el futuro Barrio Universitario marcan el inicio de una etapa, habrá motivos para el optimismo, no porque el problema quede resuelto, sino porque, por fin, Jaén habrá entendido que ofrecer un hogar a sus jóvenes es la mejor política de futuro.