Es importante hacer una parada en la vorágine cotidiana para valorar la vida incluso más allá de la muerte. El Día Nacional del Donante de Órganos sirve en bandeja una reflexión importante que, aunque parezca que es cuestión de otros, nos concierne a todos. Se trata del mayor gesto de generosidad que puede tener una persona hacia otra y, en este sentido, hay que incidir en su importancia y en la necesidad de crear conciencia entre la sociedad. Los hospitales de la provincia de Jaén registraron nueve donaciones de órganos en lo que va de año, de las que ocho se realizaron en la capital y una en el Hospital San Agustín de Linares. Además, hubo 38 de tejidos, la mayor cifra de toda Andalucía, lo que revela la solidaridad del pueblo jiennense. Son muchas las familias que se ven obligadas a tomar una decisión complicada en un momento extremadamente difícil, pero con un resultado que reconforta nada más con tener garantizada la continuidad de la vida de otras personas o, a veces, la mejoría de su estado de salud. Hay que agradecer la labor que realizan todos los colectivos y agentes sociales implicados en el proceso de donación de órganos y tejidos, entre ellos asociaciones de pacientes, medios de comunicación, magistrados, forenses, profesionales sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguridad y otros colaboradores que contribuyen a generar un clima favorable. Las administraciones públicas con competencias en la materia están obligadas a no escatimar en esfuerzos para impulsar campañas de información y de concienciación entre la población jiennense para que, llegado el caso, sea más fácil el proceso. Los avances médicos permiten intervenciones quirúrgicas que antes eran inimaginables.