La imagen que presentan los pueblos y ciudades de Jaén no sólo depende de sus ayuntamientos, sino, en gran parte, de sus ciudadanos. Son muchas las denuncias que se suceden relacionadas con las consecuencias que generan los solares abandonados, las casas deshabitadas o el incivismo, por lo que es importante hacer un llamamiento a la responsabilidad vecinal para que cada uno actúe de forma individual por el bien colectivo. La última polémica acerca de los problemas generados por la acumulación de basura se centra en el polígono industrial de Los Olivares, donde hay una plaga de ratas preocupante que procede de una especie de basurero improvisado. La Policía Local ha levantado, desde el pasado 13 de mayo, hasta veinte actas de infracción por vertidos ilegales en las zonas industriales y en diversas zonas del extrarradio de la capital jiennense. El refuerzo de las labores de vigilancia y de control juega un papel primordial para poder detectar, prevenir y multar conductas infractoras. Sin embargo, de nada sirven las políticas sancionadoras si no van acompañadas de campañas de concienciación ciudadana continuadas en el tiempo. Hay que aplaudir el trabajo que desarrollan las patrullas policiales con total discreción, porque es la única manera de sorprender a los autores en el momento de la comisión de la infracción, una medida que resulta especialmente eficaz en áreas donde se habían detectado vertidos reiterados en horarios irregulares o de baja afluencia. Las conductas incívicas no pueden quedar impunes, porque cuidar lo que tenemos es también una forma de aprendizaje de buenas conductas para las futuras generaciones. La educación y la concienciación son fundamentales.