Amenaza seria para el olivar
La confirmación de la presencia en la Península Ibérica de la Xylella fastidiosa, la bacteria que ataca de muerte a especies vegetales, es una muy mala noticia para el sector olivarero jiennense. La detección de un caso en Alicante dispara todas las alarmas por las consecuencias trágicas que conlleva. En el caso de la provincia jiennense, con 66 millones de olivos y lo que implica su cultivo en la economía, el que se llegara a detectar la bacteria podría tener unas consecuencias dramáticas. No es solo que un árbol se viera afectado, sino que implicaría arrancar los ejemplares en un radio de 100 metros desde donde se hubiera detectado —lo que de por sí sería verdaderamente nefasto— y extremar la vigilancia en los árboles en 10 kilómetros a la redonda. Además, el verano es la mejor época para la propagación de esta bacteria, que es trasladada de unas plantas a otras por los insectos. Las consecuencias, por tanto, podrían ser muy serias en el supuesto de que la bacteria empezara a propagarse y llegara a la provincia. Por fortuna, hoy por hoy, ese no es el escenario actual. Bien es cierto que no es la primera vez que se oye hablar de esta bacteria y, alertados por lo que había ocurrido en otros países, se ha realizado, en los últimos años, un trabajo serio y riguroso de vigilancia, como no podía ser de otro modo cuando hay tanto en juego. La Consejería de Agricultura de la Junta ha actuado sobre este aspecto con celeridad y, aunque insiste en que la comunidad está libre de estos casos, convocará de manera inminente una reunión de la Mesa de Sanidad Vegetal para analizar la situación. Por ahora, extremar la vigilancia al máximo es la mejor manera de plantar cara a un problema que preocupa seriamente a los agricultores.