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Ya no respetan ni a nuestros muertos

03-11-2026 / 08:33

Acabo de leer en un medio digital jiennense, un artículo cuyo título es “La Senda de las Ánimas: la ruta de Jaén por la que los encapuchados transportaban a los muertos”.

Desde que se declaró el Parque Natural, e incluso antes, algún que otro/a iluminado/a, normalmente urbanita, viene atentando contra la historia y etnología serranas. Por ejemplo, la Cascada o Chorreaero de Linarejos en la Cerrada del Utrero, figura en algunas guías turísticas como la Cascada del Diablo o la Cola del Caballo. Pero con la Senda de las Ánimas se han pasado tres pueblos. Veamos:

En 1850, Pascual Madoz en su diccionario, ya se lamentable del estado de los caminos serranos y, el que nos ocupa, no era una excepción. Su verdadero nombre es el “camino o senda de Peñonborondo”, en alusión a un peñasco redondeado que se mantiene milagrosamente erguido sobre otro alargado y que se encuentra junto a la actual senda. En las primeras décadas del siglo XX, siendo responsable de estos montes Enrique Mackay Monteverde, se construyó la senda actual, mejorando significativamente esta ruta serrana. Este camino era el más utilizado por los serranos de los cortijos enclavados en el Monte Navahondona (Vadillo, Puente de las Herrerías, Nava de San Pedro, ...) para viajar a Cazorla o La Iruela. También, cuando alguna persona moría en la Sierra, el ataúd con su cadáver era transportado por dicho sendero a lomos de un mulo para recibir cristiana sepultura en los cementerios de La Iruela o Cazorla. La comitiva que acompañaba al féretro estaba formada únicamente por los hombres, pues las mujeres se quedaban en sus casas atendiendo a los niños y animales. Pero los hombres vestían normal: ni iban encapuchados, ni de negro y menos alumbrándose con un candil de aceite. Tampoco los muertos se bajaban en carromatos de dos en dos. En caso de que tuvieran que salir de noche, se alumbraban con una antorcha de teas encendidas.

Así es que toda la parafernalia que el autor narra en el citado artículo es pura fantasía y una falta de respeto hacia la memoria de nuestros antepasados. Además comete otra imprecisión más: el hombre muerto que sus familiares no pudieron llevar a enterrar por impedirlo una gran nevada, no fue empezado por un zorro como dice, si no por los gatos domésticos de la propia casa. En estas sierras somos gente acogedora y todo el mundo es bienvenido, pero pedimos respeto a nuestra historia, patrimonio etnológico, tradiciones y, especialmente, para el recuerdo de nuestros muertos.

RUFINO NIETO OJEDA / CAZORLA

León XIV vota contra Trump

Por primera vez, oficialmente, un papa vota y, sin duda, contra su presidente, Trump, a cuyas guerras se ha opuesto frontalmente. No es que así rompa “la tradicional neutralidad política papal” —baste recordar la máxima decoración de otro papa a Franco— pero sí incita a los católicos a preocuparse por su país, como subraya una nota de la Santa Sede. Ojalá todos voten, como Jesús, por los pobres.

MARTÍN SAGRERA / MADRID