La Asociación de Vecinos de Valdeastillas destaca la responsabilidad y la defensa de los intereses vecinales ejercidas durante ocho años al frente de la federación de vecinos de Jaén. La asociación de Valdeastillas desea expresar publicarte su agradecimiento a Pepi Alcántara por la labor desarrollada durante su trayectoria al frente de la Federación OCO. Durante ese tiempo, destacó por su compromiso con el movimiento vecinal, su atención a las necesidades de los barrios y en defensa de los intereses de la ciudadanía ante las administraciones. Escuchó las demandas vecinales, las traslado a las instituciones y realizó un seguimiento constante de los asuntos que afectaban a la vida cotidiana de los barrios.
Su labor se caracterizó por mantener al margen de intereses partidistas y por combinar el diálogo y el respeto institucional con la firmeza necesaria para reclamar mejoras y exigir respuestas. Asimismo, afrontó numerosas reuniones, gestiones y dificultades con constancia, incluso en momentos complejos. Esta dedicación supuso un importante esfuerzo personal, familiar y de tiempo libre, lo que demuestra el carácter altruista de su compromiso. Por ello, su trayectoria merece ser reconocida no solo por la duración de su mandato, sino también por la responsabilidad la perseverancia y la entrega con las que ejerció su función. Desde la asociación de vecinos de Valdeastillas le trasladamos nuestro sincero agradecimiento por su servicio al movimiento vecinal de Jaén, por su defensa de los barrios y por la atención prestada a las asociaciones vecinales. Su contribución merece ser recordada con afecto y reconocimiento.
MIGUEL CASTRO GUTIÉRREZ, PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE VECINOS DE VALDEASTILLAS / Jaén
Europa, a las puertas de la dependencia
Europa ya no puede tratar su desequilibrio comercial con China como una alteración coyuntural. No se trata solo de un déficit de unos 360.000 millones de euros, equivalente a más de 1.000 millones diarios, sino de un desplazamiento histórico de capacidades industriales, tecnológicas y estratégicas.
Durante décadas, la relación se apoyó en un reparto aparentemente estable: Europa exportaba bienes de capital y productos sofisticados; China ofrecía manufacturas de bajo coste. Ese modelo se ha invertido en buena parte. China compite hoy directamente en automoción, maquinaria, baterías, energías renovables y otros sectores que eran el corazón del modelo exportador europeo. La competencia ya no procede únicamente de productos baratos, sino de industrias de alto valor añadido. El reciente entendimiento sobre los vehículos híbridos —con un cupo de 350.000 unidades anuales y una reducción sustancial de las exportaciones chinas— puede ser un primer paso, pero no resuelve el fondo del asunto. Europa necesita una política industrial seria: energía competitiva, mercados de capital capaces de financiar la innovación, compras públicas estratégicas, diversificación de suministros críticos y reciprocidad real en el acceso al mercado chino. La fórmula no debería ser la desvinculación, sino una reducción de riesgos con reglas: seguir comerciando, pero sin depender de un solo proveedor ni renunciar a defender sectores esenciales. Si la Unión no recupera capacidad productiva y velocidad de decisión, el desequilibrio con China dejará de ser un problema comercial para convertirse en una cuestión de soberanía económica. De la pasividad política europea recogemos hoy estas dependencias. Mientras nos disputamos el voto en las urnas, olvidamos estas pequeñas menudencias que deciden nuestro futuro.
PEDRO MARÍN USÓN
Señalar: La antesala del abismo social
La deriva fascista que presenciamos responde a una estrategia de crispación minuciosamente ejecutada por la derecha y la extrema derecha. Mediante la hipérbole constante, el insulto y el señalamiento público, han inoculado el odio en el tejido social, quebrantando los consensos mínimos de convivencia. La historia nos advierte con trágica lucidez: todo proceso totalitario comienza con la deshumanización del disidente a través de la palabra. Esta deshumanización crea el marco idóneo para que la violencia física sea percibida como legítima por sectores radicalizados, en el momento en que la dignidad ajena deja de importar. Perseguir a quienes exigen un derecho fundamental plasmado en la Constitución no solo es un ataque a la juventud, sino también un atentado directo contra la base del Estado social. Si permitimos que el odio dicte las reglas y rebase el punto de no retorno, la fractura democrática será irreparable. Llegados a este extremo, la sociedad debe decir basta.
MIGUEL FERNÁNDEZ-PALACIOS
El grave problema de la vivienda
El acceso a la vivienda es una de las mayores dificultades que tenemos en esta sociedad actual. Conozco a personas en situación de vulnerabilidad que han sido agraciadas con un piso de protección oficial, al que no pueden acceder por los precios tan altos que tienen. Inaudito.
MARÍA ESPINOSA GARCÍA