Jaén Merece Más (JM+) ha decidido no participar en los próximos comicios generales del 29 de noviembre. El motivo esgrimido por el partido ha sido que quieren concentrar los esfuerzos en las elecciones municipales del próximo año. Tras no haber obtenido representación en los comicios autonómicos de este pasado mes de mayo y perder más de 11.000 votos respecto a los de 2022, desde la formación parecen apostar por seguir trabajando desde las concejalías. Actualmente cuentan con doce concejales repartidos en seis ayuntamientos, destacando los tres conseguidos en el consistorio de la capital.
De repetir los resultados de las últimas elecciones generales celebradas en 2023, JM+ estaría lejos de optar a ocupar uno de los escaños del Congreso por Jaén. En aquella ocasión se obtuvieron 8.234 votos, y por poner un ejemplo, Sumar con casi cuatro veces más de papeletas también se quedó fuera del reparto de los cinco diputados elegidos por la provincia, lo que hace suponer que en esta ocasión tampoco se obtendría representación. Sin duda, el sistema electoral diseñado para favorecer a dos partidos mayoritarios diluye la posibilidad de obtener representación al resto de formaciones lejos de las provincias más pobladas.
Sin embargo, teniendo en cuenta cómo se reparten las competencias entre las distintas administraciones —y, por ende, el presupuesto—, desde los consistorios es complicado atajar los problemas de la provincia. Por eso extraña el no participar en las generales. En JM+ saben y admiten que el bacalao se corta en Madrid y Sevilla, y desde los ayuntamientos poco más se puede hacer que reclamar servicios e inversiones para los municipios que pocas veces llegan. Tampoco hay que olvidar que esto es algo que los alcaldes del bipartidismo hacen con un acuciante doble rasero en función de quién gobierna en la administración a la que se reclama.
Lo que también sorprende es el poco respaldo de la ciudadanía hacia una formación que enarbola la defensa de Jaén y que quiera llevar a los centros del poder sus reivindicaciones históricas, y es algo que en JM+ deben estudiar con detenimiento. El resultado de varias décadas de bipartidismo está claro, y si esta formación no merece el respaldo de los jiennenses, mucho menos lo merecen quienes mantienen a la provincia en un olvido estructural. Pero por qué no darle la vuelta, directamente, a la pregunta: ¿qué se merece Jaén? Porque está claro que no tiene lo que se merece.
JOSÉ LÓPEZ VERA
Arde Europa
Europa no está en paz. Mientras Bruselas discute cómo recortar cientos de miles de millones del próximo presupuesto comunitario, las calles de Francia, Italia y Austria arden bajo una misma pregunta: ¿para quién gobierna Europa? En Francia, la protesta estudiantil por la falta de profesores y el deterioro de los institutos se ha convertido en una movilización nacional contra el encarecimiento de la vida y el desmantelamiento de los servicios públicos. El sábado hubo cientos de miles de manifestantes, incendios, enfrentamientos y detenciones en varias ciudades. En Italia, estudiantes y trabajadores han salido a las calles de Roma, Milán, Turín y Bolonia para reclamar inversión educativa, salarios dignos y alivio ante la carestía. En Austria, el malestar también ha encontrado cauce callejero, en un continente donde la juventud percibe que el futuro se le escapa entre alquileres imposibles, precariedad laboral y escuelas desatendidas.
La respuesta institucional, sin embargo, apunta en dirección contraria. Alemania, con el canciller Friedrich Merz al frente y apoyada por Austria, Países Bajos y Suecia, exige recortar el presupuesto europeo de 2028-2034 en varios cientos de miles de millones de euros. Francia, por su parte, ha presentado un ajuste de 43.000 millones que congela salarios públicos, reduce ayudas a la vivienda y recorta prestaciones sociales, mientras aumenta el gasto en Defensa. Ahí está la contradicción: Europa encuentra dinero para los ejércitos, pero pide sacrificio para las escuelas, las pensiones, los alquileres y los salarios. ¿Estamos ante una revolución? Todavía no. Pero sí ante una pre-revolución social: una indignación difusa, sin líderes ni programa, que comparte el mismo combustible: la sensación de que las élites hablan de déficit mientras la gente no llega a fin de mes. Si la respuesta es solo policía y recortes, Europa convertirá el malestar en ruptura.
PEDRO MARÍN USÓN
Caos y... ¿KO?
El país galo tiembla, a la grandeur francesa, iniciada con el Rey Sol, le ha llegado el ocaso. La situación general está hecha unos zorros y se encamina a pasos agigantados a convertirse en siniestro total; las imágenes son esclarecedoras: el vandalismo de la chusma campa a sus anchas por doquier a base de asaltos, fuego destructor y furia desbordante; nada ni nadie se salva. So capa de defender el sistema educativo y el bienestar general, turbamultas perfectamente organizadas y sincronizadas se han infiltrado adueñándose de las calles e imponiendo el caos frente al Estado de derecho; el modus operandi es el mismo a lo largo de la historia cuando se trata de derrocar a un régimen: estructura paramilitar impecable e implacable con violencia extrema. La mancha de aceite se extiende por el Viejo Continente, donde lo de Francia no es casual, sino un síntoma alarmante, embrionario, en fase campamental. Me pregunto si el virus atravesará los Pirineos y sufriremos el caos y posteriormente, el KO. ¿Estamos vacunados?
FRANCISCO JAVIER SÁENZ MARTÍNEZ
La derecha contra el ciudadano
Terminó el plazo y la izquierda me vuelve a defraudar. No digo eso de: izquierda a la izquierda del PSOE (que estos solo viran a babor cuando otros le hacen girar el timón). Llegan las lamentaciones. Ahora todos dirán que estaban dispuestos a pactar; que “nosotres” tendíamos la mano, que es el “otro” el que no quería llegar a un acuerdo de mínimos. Son milongas, esto va de egos. Todo el mundo ha visto el ridículo que han hecho. Cada propuesta de negociación era televisada al minuto. El único que se salva es Gabriel Rufián admitiendo su fracaso. Llega el “Frente Amplio” —nombre copiado a Uruguay aprisa y corriendo, con logotipo feo de narices, y que suena más a otros “Frentes” de ultraderecha europeos—. Pero el F.A. y Podemos son como el agua y el aceite, pero no por su programa —que es idéntico—, sino por ver quién es cabeza de lista para asegurarse el escaño —que hay que seguir pagando la hipoteca del chalet de la “nueva casta”—. Si la izquierda no es capaz de ponerse de acuerdo ni entre ellos... ¿Cómo van a llegar a convencer en el hemiciclo? Vamos cuesta abajo y sin frenos. Si se ganan las elecciones no será por pericia, sino porque PP y VOX son infinitamente más torpes declarando sus perversas intenciones antes de tiempo.
RAFAEL ZAMORA SANCHO