El verano está llegando a su fin, y con ello las preciadas vacaciones estivales. Es cierto que septiembre ha sorprendido por sus altas temperaturas y todavía hay personas que están disfrutando de nuestras playas y lugares vacacionales como si de agosto se tratara. Siguen siendo los destinos caribeños esa llamada exótica que, sobre todo a los jóvenes, hipnotiza por sus azulados mares y por algo que llaman “ todo incluido “ y que es la mayor estafa que nos cuelan con la famosa pulserita. Te agarran al hotel como lapas y consumes sin parar bebidas de garrafón, nada de marcas, con horarios definidos y una falta de calidad similar a los bufé de carretera. Sin contar con que, por no perderte consumiciones, dejas de disfrutar paisajes y costumbres del lugar por esa “ cárcel “ que te da derecho a irte a la cama relleno como un pavo, pero con la pulserita puesta. Tampoco escapan algunos de los servicios hoteleros Españoles a esa práctica costumbrista dirigida a egocentristas glotones que presumen a la vuelta de todo lo engullido sin salir del hotel. No les preguntes por monumentos, por restaurantes, por museos, por costumbres... sólo han pasado siete días haciendo colas sin parar de comer y de beber. Por todo eso, hoy quiero destacar a las Islas Canarias, y concretamente a Tenerife, como un lugar de ensueño Español. Veinticinco grados de media todo el año hacen que te sientas, desde que aterrizas, en un paraíso de olores, paisajes y temperatura. En el norte, el Puerto de la Cruz te cautiva con el paseo de San Telmo y la avenida de Cristóbal Colón en la que se encuentran esos lagos Martínez únicos, de agua del mar, que son una de las maravillas de visita obligada. Qué decir del loro parque. La mayor concentración de animales en su propio hábitat con espectáculos de delfines, leones marinos, pingüinos, orcas y un sinfín de especies de aves de los cinco continentes. Algo imprescindible en tu agenda si visitas las Canarias. Iglesias del siglo XVl , multitud de hoteles y comercios, lugares emblemáticos como el puerto pesquero convertido en playa, el típico barrio de la ranilla, la plaza del charco, el jardín botánico... lugares que no te puedes perder y perpetuar en tu retina y pensamiento. A pocos kilómetros nos encontramos con Icod de los vinos y su drago milenario. Enfrente el mayor mariposario conocido digno de ver y disfrutar. Cerca de Icod está Garachico, un pueblo que fue sepultado por la lava en una de las erupciones volcánicas, porque no olvidemos que Tenerife posee el tercer volcán mas alto del mundo. El majestuoso Teide, con sus 3715 metros es la montaña mas alta de España. Subir al cráter es la mayor experiencia que he vivido en la naturaleza y uno de los logros de difícil alcance por su orografía y porque se necesita un permiso especial. El sur de Tenerife es más de sol y playa, con más calor. Conectado con el norte por autopista libre camino de la capital Santa Cruz pasando por la Laguna y diferentes pueblos de encanto, así como el Siam Park y el castillo medieval, divertimento de agua y vuelta al pasado. En definitiva, si no lo han visitado no dejen de hacerlo. Es un paraíso español al alcance de todos que nunca olvidarán.
RAFAEL ORDÓÑEZ MARTÍNEZ