Poco a poco, los habitantes de esta tierra vamos creyendo que este inmenso mar de olivos posee un grandísimo potencial y que es más que digno de ponerse en valor. Primeramente, es necesario que nosotros, los propios jiennenses, disfrutemos y gocemos de su patrimonio histórico, cultural, natural y gastronómico para, posteriormente, mostrarlo a los miles de viajeros que inundan cada rincón a lo largo del año. Otro de los atractivos con los que cuenta la provincia es la gran oferta de eventos culturales y deportivos de alto nivel. He de reconocer mi pasión por la provincia de Jaén, por sus 97 municipios junto con su infinita red de aldeas. Y lo hago gracias a esta rotativa octogenaria: Diario JAÉN, que, después de 85 años a sus espaldas, continúa incesantemente y sin pausa mostrando lo mejor de cada núcleo de población de nuestro territorio. Pongamos por caso la localidad de Pegalajar, donde se celebra una Superfinal de la Copa del Mundo de Parapente. Aquí, en este municipio de Sierra Mágina, el Club de Parapente Pegalajar organiza este evento en el que participan 130 pilotos llegados de distintas provincias de España y de otros países. En la estación de vuelo libre del paraje natural de Siete Pilillas, situada a dos kilómetros del casco urbano pegalajeño, no solo disfrutan los pilotos profesionales, sino también el público asistente. Sin duda, es una cita que puede disfrutarse en familia, ya que no todos los días se tiene la oportunidad de asistir a una prueba deportiva de este calibre. Una organización perfecta, acompañada de un entorno y unas vistas de máxima espectacularidad. Como era de esperar, las diferentes administraciones aúnan esfuerzos. En este caso, colaboran el Ayuntamiento de Pegalajar, la Diputación Provincial y la Junta de Andalucía. Aunque bien es cierto que este pueblo, con algo más de 2.800 habitantes, también luce durante estos días por su maravillosa “Charca”, declarada Bien de Interés Cultural (BIC). Gracias al agua que emana del acuífero de la Fuente de la Reja, el vaso, de unos 500 metros cuadrados, acumula alrededor de 16 hectómetros cúbicos de agua o, dicho de otra manera, 16 millones de litros. ¡No dejen de viajar por Jaén!
JUAN LIÉBANA / Jaén
Tal como somos
Que las palabras del Papa León XIV tienen una vigencia clara y perenne es manifiesta; su mensaje no es algo circunstancial, es universal. Como preparación para el inminente viaje a España estoy leyendo algunos de los discursos y homilías pronunciados en su reciente viaje a diversos países africanos y he de manifestar que en más de un momento me he sentido emocionado, en particular durante la visita a la Prisión de Bata, en Guinea Ecuatorial. Parte del breve discurso que les dirigió a los reclusos podría estar dirigido a cualquiera de nosotros. Por ejemplo, en el segundo párrafo dijo que “aun en las dificultades, la dignidad humana y la esperanza nunca se pierden”. Efectivamente, el gran tesoro que poseemos las personas es el de la dignidad humana, ya seamos blancos, negros, cobrizos.... Y ello, consecuentemente, nos lleva a vivir con esperanza porque “ninguno está excluido del amor de Dios. Cada uno de nosotros, con su historia, sus errores y sus sufrimientos, sigue siendo valioso a los ojos del Señor”.. Y es así, el Señor murió en la Cruz por rescatarnos a todos los hombres del mal y del poder del pecado, “Dios jamás se cansa de perdonar. Él abre siempre una puerta nueva a quien reconoce los propios errores y desea cambiar. No permitan que el pasado les robe la esperanza en el futuro. Cada día puede ser un nuevo comienzo”. Me parece que son unas palabras totalmente expresivas para que al reconocernos tal como somos nos hagan reflexionar sobre todo aquello por lo que hemos de pedir perdón y, naturalmente, poner los medios para corregir a la vez todo aquello que descubramos que precisa ser corregido, con la segura esperanza puesta en Dios de que su ayuda no nos ha de faltar.
JUAN ANTONIO NARVÁEZ SÁNCHEZ / Jaén
Charlotada en México
La intrépida Ayuso fue a México en misión de torpedera suicida: pontificar sobre Hernán Cortés ante los descendientes de sus tropelías, dinamitar puentes internacionales y colgarse medallitas de hojalata financiadas por el contribuyente madrileño. La misma diplomacia que la de una despedida de soltero en un convento. Y, eso sí, el trasfondo era noble: ejercer de comercial de lujo para Nacho Cano, el gurú de una Hispanidad de purpurina, tablao y mamandurria. Y como su viaje hacía aguas, hubo que idear un esperpento: Ayuso imaginó una delirante persecución digna de culebrón de sobremesa y denunció un “boicot” —representando el papel de influencer acosada— mientras volvía a sentenciar que México es un narcoestado “muy peligroso”. ¿Y qué hace una mártir de la libertad ante el peligro extremo? ¿Huir? ¡Qué va! Se condenó a cuatro días de exilio forzoso en una tumbona del Caribe. No hay grito de auxilio más desgarrador que el de alguien pidiendo otra margarita mientras el sol de la Riviera Maya broncea su indignación. Un auténtico espectáculo de humor negro donde el “todo incluido” no se perdona. Sobrevivir al horror nunca fue tan refrescante ni dejó un moreno tan uniforme.
MIGUEL FERNÁNDEZ-PALACIOS GORDON