El sábado tuvimos la oportunidad de reflexionar en algo que estaba cantado, y no me refiero a “Kilómetro sur”. Aparte de saber cantar, Juanma Moreno sabe hacer política con mesura, sin aspavientos y con esa sensibilidad que el ciudadano percibe cuando le escucha. Rompió esa cadena perpetua que los andaluces teníamos con el desgobierno socialista de corrupción durante casi 40 años y, otra vez, sintió el cariño de quienes ven en él un líder sólido y capaz de conducir la nave verdiblanca, que no del Betis, para condenar al peor PSOE de la historia hasta los infiernos. Pedro Sánchez se quitaba de en medio a la mujer más poderosa de España —según ella misma— y la exiliaba al sur a luchar por un territorio que conoce bien por su implicación en los ERE falsos y por el deterioro de la sanidad pública siendo consejera de Salud hasta 2013. Se presentaba para rescatar a los andaluces, para ser presidenta de la Junta creyendo que somos tontos y no tenemos memoria. Y lo hacía sin soltarse de Madrid, con billete de vuelta, y después de hacer el ridículo para sacar el peor resultado de un barco a la deriva llamado PSOE, que pierde todos los comicios, y que si tuviera vergüenza el número uno, hoy mismo pondría fecha para las generales, puesto que no ha habido sorpresas más allá del avance de Adelante Andalucía y el frenazo del señor Maíllo. Juanma Moreno roza la mayoría absoluta y María Jesús Montero pisa el lodo de forma estrepitosa a la vez que Vox crece ligeramente . Los españoles, y en este caso los andaluces, utilizan el voto de castigo al Gobierno central que parece estar sordo y ciego ante la supremacía del Partido Popular en el 90% de las comunidades autónomas. Las derechas siguen barriendo las cenizas de la macedonia el la que se han convertido las izquierdas, que tienen un rumbo incierto, con formaciones al borde del abismo y de la desaparición. Los dos partidos mayoritarios pierden escaños y mucho ojo con Adelante Andalucía para posibles pactos. Ya no sólo cuenta Vox para esas posibles negociaciones, aunque parezca imposible ese diálogo con José Ignacio García. Si hablamos de Jaén, es una auténtica pena que no aparezca Jaén Merece Más con algún diputado. Luis García y su equipo han trabajado, a su modo, hasta la extenuación y hubiera sido justa y necesaria su presencia en Sevilla. Juanma Moreno será presidente de la Junta de Andalucía con una victoria aplastante, pero amarga, perdiendo una manita de diputados que no satisface a los populares pero que afianza proyectos importantes que están en marcha en toda Andalucía. Como pasara en otras comunidades, el Partido Popular gana las elecciones y le manda un aviso importante a Pedro Sánchez que posiblemente ignorará. El “lío” está servido y llegan días importantes en cuanto a negociaciones y pactos en las que naturalmente el PSOE estará ausente y seguirá siendo oposición, esa oposición de perdedores que Ferraz dará por buena.
RAFAEL ORDÓÑEZ MARTÍNEZ