Pilar, gracia plena

    14 oct 2021 / 16:45 H.
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    La tradición de la Virgen del Pilar se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles predicaban aún el Evangelio. Se dice que Santiago el Mayor había desembarcado en la península, y en la noche del 2 de enero del año 40, se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando oyó voces de ángeles que cantaban “Ave María, Gratia Plena” y vio aparecer a la Virgen, de pie sobre un pilar de mármol. La Santísima Virgen, que aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, en torno al pilar donde estaba de pie, y prometió que este sitio permanecerá hasta el fin de los tiempos: “Para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas”. Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol comenzó a edificar una iglesia en aquel sitio, la consagró, y le dio el título de Santa María del Pilar, todo antes de regresar él a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada a la Virgen Santísima. El Papa Clemente XII señaló la fecha del 12 de octubre para la festividad de la Virgen del Pilar, pero ya desde siglos antes, se celebraba la dicha de haber tenido a la Madre de Dios en su región cuando todavía vivía en carne mortal. Tres rasgos peculiares que caracterizan a Nuestra Señora del Pilar. El primero que se trata de una venida extraordinaria de la Virgen durante su vida mortal. La segunda la constituye la Columna o Pilar que la misma Señora trajo para que sobre él se construyera la primera capilla, que después sería el primer templo mariano de toda la Cristiandad. Y la tercera es la vinculación de la tradición del Pilar con la tradición jacobea; por ello, Zaragoza y Compostela, el Pilar y Santiago, han constituido los ejes fundamentales en torno a los que ha girado durante siglos la espiritualidad de España. La Basílica del Pilar, en Zaragoza, recibe continuas peregrinaciones. Ante la Virgen han orado gentes de todas las razas, desde las más humildes, hasta los reyes y gobernantes más poderosos, e incluso pontífices. Se conserva la Columna de piedra que la Virgen dejó como testimonio. Un Pilar que simboliza: la idea de solidez del edificio-iglesia; el conducto que une el cielo y la tierra; y a María como puerta de la salvación. Virgen del Pilar, Madre y Reina de España, ruega por nosotros.

    Ya ha pasado en el Mar Menor en Murcia y aquí sigue pasando todos los días. Cuando la Unión Europea le dice a los agricultores de sofá que se debe hacer una agricultura más saludable, los ricos y mafiosos envían a sus súbditos a Sevilla o Madrid para decir que no, que en su campo mandan ellos y hacen lo que quieren. Si mandan ellos, la UE debería no darles ni un duro en subvenciones PAC. Se ha establecido en el campo un sistema “per se “ corrupto y delictivo de por vida, igual que fue la esclavitud, porque al día de hoy se reciben subvenciones PAC a los no agricultores, (ricos de sofá ), y no pagan nada de IRPF ni de Sociedades , tienen domicilio fiscal en Madrid y reciben las subvenciones en Andalucía , no se declaran la mitad de los jornales , se roba agua por doquier, con el envenenamiento han desaparecido los pájaros , es decir lo que parece un vergel a lo mejor no lo es tanto . Eso si, nos dirán que Andalucía va de primera, que miren el fracaso escolar y a lo mejor no estamos en primera, sino en primerísima.

    el Gobierno ha anunciado una ampliación presupuestaria de 100 millones de euros destinados a nuestro sistema de salud mental lo cual, justo es reconocerlo, fue una petición expresa y muy conveniente del líder de Más País, Íñigo Errejón, cuando prestó su apoyo a la investidura del actual Presidente. Los psiquiatras españoles han protestado como insuficiente dicha dotación ante las altas demandas asistenciales que deben atender y nadie puede sorprenderse de sus protestas ya que todos somos conscientes de que nuestra sociedad lleva mucho tiempo sobrepasada psicológicamente. La clave de este desbordamiento no tiene tanto que ver con la pandemia como con la despótica transición tecnológica a la estamos siendo sometidos y el equívoco que esconde: creíamos que las nuevas tecnologías habían llegado a nuestras vidas para mejorarlas, pero a lo que han venido, realmente, es a apremiarlas, a hostigarlas y a presionarlas hasta alcanzar los umbrales de la enajenación. Probablemente, habremos mejorado nuestro rendimiento y nuestra capacidad productiva se habrá multiplicado de forma significativa, pero eso no supone, ni mucho menos, que seamos más felices ni que nuestras vidas se hayan vuelto más cómodas. Las pantallas electrónicas y los que están detrás de ellas, aunque en realidad todos y cada uno de nosotros está detrás de una pantalla han sabido darnos el “cambiazo” y trocar su lado amable por su parte más siniestra y explotadora; así que, como sociedad, nos estamos convirtiendo, como ya anunciara, profético, Julián Marías, en una enorme masa de proletariado electrónico dispuesta siempre a recibir la petición de un pequeño esfuerzo suplementario, de una pizca de atención más, para solucionar ese inconveniente imprevisto que se ha producido detrás de las pantallas sin importar, desde luego, ni el día ni el momento, ni el lugar, porque el objeto de la explotación lo llevamos bien guardado en el bolsillo, está siempre a mano y no sabemos vivir sin

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