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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Llega la “ley seca” a Jaén

14-06-2026 / 09:31

Mi querido alcalde de la ciudad de Jaén, menudo plan habéis dejado para Jaén. Lo que le faltaba a esta ciudad para que nadie quiera venir a echar un rato de ocio. Y los socios del Ayuntamiento que tanto alardean que todo lo que consiguen y que todo lo hacen por el bien de esta ciudad y provincia, calladitos.

Se ha impuesto la “ley seca”. Los nuevos horarios de terrazas y la distribución de las mismas no benefician para nada a una ciudad que le cuesta levantar cabeza y cuando parece que hay algo de luz, llegan algunos y se cargan de un plumazo el poder tirar para adelante.

El miércoles por la noche, víspera de la Virgen de la Capilla, daba pena ver cómo estaba el centro de la ciudad. La zona de las tascas casi vacía, y el barrio de San Ildefonso andaba a duras penas. Terrazas que siempre habían estado abarrotadas, con mesas vacías, con cuatro sillas muy puestas. Claro, si van cinco hay que juntar dos mesas y el del bar te invita a que ni te sientes, si puede ser. Un desastre, y entre medias, patrullas de policías paseándose entre las mesas, pienso que controlando la situación. Sueldos que habrá que pagar como extras, ¡me imagino! Parecía que estábamos en aquella época en la que nadie podía opinar y daba incluso un poco de miedo salir a la calle.

Y, para colmo, ¿cómo es posible que los bares a las doce de la noche te dijeran que no se servía más, y daba igual que fuera dentro que fuera? Y todo esto ocurría un 11 de junio de madrugada. Con la de noches que se han echado en ese magnífico barrio y lo que era la feria de la Virgen de la Capilla. Al final, otra fiesta que se va al carajo y gracias a una pésima gestión. Y entonces, haces de tripas corazón, y dices bueno, pues vámonos a otro sitio donde si se pueda alternar un rato. Y en la Carrera llegó el desconcierto. A la una menos cinco, bajaban los policías ocupando en línea el ancho de la calle y los camareros de los pub y la gente se daba mucha prisa por entrar dentro de los locales, con las copas llenas
y quitando mesas a destajo. ¡Impresionante!

Aunque habrá gente muy contenta con este cambio, habrá alguna forma de hacerlo sin dañar el bienestar de los que se quejan. Cambien esta “ley seca” y absurda, que no está Jaén para tirar cohetes y lo que único que hacemos es machacar más a la ciudad. La última en casi todo, y con esta ley el casi se hace más pequeño.

JOSÉ GÓMEZ

León XIV: unidad, fidelidad y esperanza

El complejo y singular viaje del Papa León XIV ha llegado a su fin. Felizmente, gracias a Dios, el Papa ha llevado a su término los objetivos propuestos que ahora habrá que analizar pormenorizadamente. Gracias a Dios, repetimos, y gracias al Papa por el agotador esfuerzo que han supuesto estos días. Habrá que releer detenidamente los discursos pronunciados y analizar los gestos que en calles y plazas hemos presenciado. Pero, en conjunto, se podría decir que el mensaje que nos ha traído León XIV abarcaría con amplitud tres grandes pilares: unidad, fidelidad y esperanza. Palabras repetidas profusamente con sus grandes corolarios y referidas de manera particular y natural a Dios y al prójimo. Es el Papa, es el Vicario de Cristo. Ahora nos toca a nosotros, los hijos de Dios y hermanos de Jesucristo, materializar ese mensaje, convertirlo en palpable realidad en la cotidianidad de la vida social, política y religiosa; en el plano individual, familiar y comunitario, y poder así decirle desde lo más profundo de nuestro ser: Santidad, esto nos pidió y esto es lo que le ofrecemos.

PEDRO MARÍN USÓN