Powered by
HACEMOS GLOBAL LO LOCAL

León XIV, defensor de la familia

10-10-2026 / 08:53

Después de las emocionantes jornadas del Papa León XIX en Francia me parece que ahora corresponde desgranar los diversos mensajes que propuso y animó a transformarlos en vivencias para que no queden en meras palabras que se escuchan, se aplauden y a continuación se olvidan.

Quisiera fijarme en estas líneas en un tema que salpicó en diversas homilías y discursos para resaltarlo muy especialmente: el valor de la familia. Y es que se trata de un tema primordial y básico en la vida social del hombre; se diría que es una realidad más sagrada que el propio Estado porque es la primera sociedad humana que no se puede, ni se debe, sustituir. De ahí que la Iglesia la defienda denodadamente y de ahí, también, que la sociedad civil o una parte dirigente de ella, la quiera destruir.

Los últimos Papas, y de manera particular el Concilio Vaticano II, han puesto un especial empeño en resaltar la importancia y trascendencia de la familia como la célula primaria de la sociedad. León XIV ha querido también en este viaje exaltar el valor de la familia en diversos momentos. Por ejemplo, en su visita a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y dentro del extenso discurso que pronunció hizo una breve referencia: “Para cada ser humano, el nacimiento establece un vínculo primordial, una comunión de vida que tiene su origen, y su primer entorno educativo, en la familia”. En su último día de estancia en Francia, y dentro del Encuentro “A las raíces de Europa por la paz y la unidad” en el Centro de Conferencias “Robert Schuman” de Metz dirigió una parte de su discurso particularmente a la juventud: “A los jóvenes les digo: tengan el valor de vivir de manera responsable la misión de construir la paz, en su corazón, en sus relaciones, en su familia, en las escuelas y universidades, en la vida de sus ciudades, de sus pueblos y de toda Europa. (...) No tengan miedo de formar una familia, de tener hijos, de defender la dignidad de cada persona, desde el primer instante en el vientre de la madre hasta su último aliento”. En el último acto celebrado en el país galo, la Misa en la Catedral de San Esteban (Metz), tuvo también durante la homilía unas palabras profundas exponiendo como un panorama o un programa de actitudes en las que pensar e intervenir, que no son sino “fundamentos morales del mundo en el que vivimos: principios como la primacía de la persona y el carácter sagrado e inviolable de la vida humana, en todas sus fases y en toda circunstancia; la tutela de la libertad de los individuos; la importancia esencial de la familia como fundamento de la sociedad; la atención a los pobres y a los más necesitados; la acogida del extranjero y el respeto a los ancianos”. Sorprendente la capacidad de síntesis de León XIV para exponer y para sugerir la revitalización de una sociedad debilitada por el errado cambio de rumbo a la que se ve sometida.

JUAN ANTONIO NARVÁEZ / Úbeda

Semillas del totalitarismo

La pasividad institucional ante el abuso de la fuerza no es neutralidad; es complicidad. Observar a militares y policías ensañarse con migrantes y ciudadanos indefensos, mientras una parte de la sociedad calla o justifica la agresión, evidencia una alarmante degradación moral. Si el ministro del Interior y la ministra de Defensa creen que callar ante la violencia institucional les otorgará inmunidad o estatus, se equivocan. Esta calaña no tiene lealtades; hoy aplasta al vulnerable, pero mañana irá a por el poder político. Una democracia real exige un Estado de derecho inflexible. Es intolerable ver a antidisturbios golpear impunemente sin portar sus identificaciones numéricas obligatorias. Si los mandos policiales, militares y políticos amparan esta ilegalidad, prevarican y destruyen el orden constitucional desde dentro. Quien viste uniforme y viola los derechos humanos no es un agente de la ley, sino un criminal amparado por el Estado. La tolerancia hacia el matonismo es el síntoma inequívoco de una comunidad alienada que camina ciega hacia el fascismo. Quien justifica la brutalidad, hoy, firma su sumisión para el mañana. Frente a la tiranía verde oliva o azul oscuro, el silencio es traición.

MIGUEL FERNÁNDEZ-PALACIOS GORDON / Madrid

Aventuras de Santiago Abascal

Vox nació el día en que Abascal estuvo insatisfecho con el salario que le daba el PP por no hacer casi nada. Pero este hombre sabe latín; al menos, decir “Vox”. También ama como pocos a España, queriendo quedarse aquí con todo lo que pueda. “Liberado” del PP, consiguió acumular pronto un buen pellizco de millones en un tinglado, expurgando a sus socios. El triunfo del segundo Trump y las debilidades del gallego de turno del PP le han permitido prosperar en ese ambiente tan favorable, máxime tras los vaivenes del PSOE. Dios nos coja confesados.

EMILIA NOVAS SOLER / Madrid

Freno a inmigrantes polígamos

podemos estar tranquilos. Acabo de leer una sentencia del Supremo que rechaza dar la nacionalidad a un senegalés con dos mujeres, y eso que ya las traía al llegar. Aquí la poligamia está condenada con cárcel, como debieran estarlo otros monopolios. ¡Faltaría más que nos dejarán así sin ellas, con las pocas españolas que aún quieren casarse!

JAUME MIT PAU / Barcelona