Comenzamos a normalizar el incivismo. En ocasiones, nos encontramos muy lejos de ofrecer una buena imagen del entorno que habitamos. La falta de respeto por el mobiliario urbano, los árboles, las zonas ajardinadas y el uso incorrecto de los contenedores de residuos y de reciclaje es más que evidente. Otra de las conductas poco apropiadas es depositar los enseres fuera de los puntos limpios, tanto fijos como móviles, repartidos por toda la provincia. También algunos dueños de mascotas contribuyen a la suciedad con los orines y excrementos de sus animales. Por otro lado, están quienes se dedican a pintar las paredes con grafitis de mal gusto. Otros optan por orinar en cualquier sitio, sin pudor. También están los que defecan en las piscinas municipales, en lo que se conoce como el “reto marrón”. En definitiva, ensuciar nuestros barrios, donde vivimos todos, provoca un deterioro de la convivencia. Ante toda esta situación, queda demostrado que faltan campañas pedagógicas y, a la vez, una normativa sancionadora contundente y eficaz que acabe con la impunidad. Aunque bien es cierto que, en última instancia, todo recae en la educación de cada individuo.
JUAN LIÉBANA / Jaén
Doble terremoto en Colombia
Las desgracias nunca vienen solas”. El fuertísimo terremoto sufrido por las regiones centrales y más pobladas de Colombia coincide con el inédito terremoto político que enfrenta ya de entrada en estos mismos días iniciales al nuevo Parlamento con el presidente, elegido por menos del uno por ciento de diferencia con otro aspirante. De ahí que se haya propuesto legislar que cuando haya diferencias tan pequeñas entre candidatos se llame de nuevo a elecciones.
DIEGO MAS MAS / Madrid
La Justicia no es un cachondeo
Un diario capitalino acaba de entrevistar al ex alcalde de Jerez, que hizo famosa la frase contraria cuando la Audiencia de Sevilla anuló su orden de derribo del chalet del cantante Osborne por no tener los permisos receptivos, condenando a Pedro Pacheco a ocho años por irregularidades en contratar dos asesores en unas obras, sin quedarse ni un duro, sentencia contra la que reclamó hasta el obispo de Jerez. Gracias a estos hechos queda más claro aún lo que es la Justicia en España; yo mismo lo he tenido también que comprobar, a pesar de ayudar con muchas pancartas a manifestarse pidiéndola ante su Ministerio a empleados, abogados e incluso jueces.
MARTÍN SAGRERA CAPDEVILA / Madrid
A un alcalde patán
Debiera el ex de Tomares, actual de Sevilla, taparse un poquito, incluso lavarse la boca para menospreciar Jaén de manera asquerosa. Este tipo, por cierto, del Partido Popular, mejor haría en preocuparse de su ciudad. Si Jaén está mal es porque otros se lo llevaron, porque otros decidieron a Sevilla impulsar. Sanz, muestra usted ser político de pacotilla: insultar, escupir a otros, no es lo que toca. Ahora reculará, se ha tergiversado su prosa, excusa tras ser cazado en su inoportuno rajar. Don José Luis, sus palabras son pura maldad, a otros, por menos, en Jaén bien tacharon. Por mi parte, regocíjese en su propio muladar.
MANUEL PÉREZ PERÁLVAREZ