Unos diez años atrás, después de mucho estudiar al mercado y a la sociedad con el mayor rigor científico posible, repentinamente me entero de la existencia de Javier Milei. Al poco tiempo coincidimos en un seminario. La sala donde realizaba mi disertación estaba prácticamente vacía, la de él abarrotada. Fui a escucharlo. Pronunciaba frases rebuscadas, citas de autores famosos, con mucha desconexión lógica entre ellas. “Hablaba en difícil”, para parecer gran intelectual y para que la mayoría no entendiera lo que decía y no advirtiera su flojedad intelectual. A los diez minutos, la vergüenza ajena me superó y me retiré. Es decir, Milei es incapaz de establecer una economía libre porque, como lo confirma su ya largo gobierno, jamás entendió cómo funciona una sociedad, el mercado. El primer año de su gobierno, 2024, el PIB cayó 1.7% según datos oficiales, mi percepción es que cayó más. A ver. Una economía que cae es porque produce menos, tiene “menos fuerza” —menos dinero— ya que la absorbe el Estado. Milei cree que primero debe “poner en orden” al Estado, a costa del sector privado, demostrando su verdadera ideología: primero es el Estado. Al iniciar su mandato, en diciembre de 2023, aumentó fuertemente la carga impositiva relativa, quitándole recursos al sector privado que es el que produce con eficiencia. Subió impuestos —como el llamado PAIS del 7,5% al 17,5%— pero lo más grave fue que quitó subsidios a empresas, obligando a un fuerte aumento de tarifas que no compensó devolviendo los tributos con los que se financiaban esos subsidios, entonces, con ingresos disponibles personales achicados la economía cayó. El salario privado real cayó 3,6% desde 2023, pero el ingreso disponible se desplomó entre el 22% y el 31% debido a que las tarifas de los servicios públicos acumularon un incremento de hasta 944% desde diciembre de 2023, cuando el IPC oficial avanzó un 328.57%. Esta suba de la presión fiscal nunca fue revertida.
En 2025, según datos oficiales, el PIB subió 4.4% gracias a, por ejemplo, la intermediación financiera (+24.7%) apalancada por el Estado. En 2026, el PIB viene flojo y con tendencia bajista, según datos oficiales. En lo que va del Gobierno de Milei, cerraron unas 31.000 empresas y aunque surgieron nuevas no alcanzan a compensar. Entre las causas directas está la baja del 10% del consumo masivo, incluido el comercio electrónico. En julio de 2026 —último dato conocido— la producción manufacturera se desplomó 5% intermensual, en tanto que la construcción se desplomó 4,6%, según datos oficiales. Las descontroladas intervenciones estatales en el sistema monetario provocan una altísima inflación con un IPC oficial subiendo al 33.5% interanual como resultado de un exceso de emisión. No tiene fundamento científico, es solo propaganda, justificarla argumentando que bajó respecto del gobierno anterior.
Para remate, por el control estatal sobre el mercado de cambio de divisas, el peso se apreció un 30% —descontada la suba del IPC— desde 2023, lo que elevó los costos de producción local y abarató la competencia externa. Dando lugar a que se acuse al libre comercio, a la “apertura indiscriminada” —“apertura” que es solo parcial— de las importaciones, por la destrucción de la industria local cuando, con el peso sobrevaluado, los productos extranjeros han sido artificialmente abaratados. Corolario: además del desconocimiento que tiene Milei sobre cómo funciona el mercado, la sociedad, la caída en la economía trae una baja en la recaudación fiscal provocando, en un círculo vicioso, que en su afán por mantener al Estado fuerte castigue aún más al sector privado.
ALEJANDRO TAGLIAVIN
Porte político
Señor director: La imagen que nos ofrecen los políticos en España (por ceñirnos territorialmente) es francamente desastrosa y, desde luego, desedificante. No se entiende que personas que ostentan una representación nacional, provincial o local tengan que mostrar en general un porte amenazante, malsonante e incluso faltos de educación. ¿Es esa la verdadera política? Claro que en nuestra tierra se suele decir: genio y figura. Como si esto fuera una justificación a esas actitudes de la idiosincrasia española. No es así, claro está, pero la historia nos refleja que ya era un tono muy habitual en siglos pasados. Hojeando las páginas de algún que otro libro he encontrado, valga la expresión, como una justificación a estos comportamientos. Balmes, a mediados del siglo XIX, ya dejó escrito: “Los graves acontecimientos a que está abocada la España por indeclinable necesidad, nos ofrecerán a todos abundantes ocasiones, para manifestar la consecuencia de principios, la lealtad de las intenciones, la firmeza de carácter, el desprendimiento, y quizás el valor para arrostrar peligros. Entonces se verá lo que todos valemos y lo que somos; porque los acontecimientos, la prosperidad, el infortunio, las revoluciones, no mudan a los hombres, los descubren”.
Y, efectivamente, se está descubriendo el verdadero rostro de cada uno de nuestros actuales políticos ante los graves problemas de todo tipo que han surgido. Rectifico, no han mostrado su rostro porque se han vuelto de espaldas con la excusa de que no es de su competencia y que lo resuelva otro. No es de extrañar, pues, que en las tomas de posesión no se “jure” sino que se “prometa” desempeñar un cargo. Jurar es algo que compromete muy seriamente y se adquiere con ello una responsabilidad que puede exceder la intencionada voluntad del sujeto. Prometer, en cambio, es algo de quita y pon. ¡Cuántas son las promesas que se hacen y se deshacen al cabo del día sin más trascendencia! Y esto es lo que está ocurriendo actualmente: muchos falsos rostros vueltos y muchas infortunadas actitudes a descubierto.
JUAN ANTONIO NARVÁEZ SÁNCHEZ
Baeza, patrimonio y voluntariado
Se habla y se escribe escasamente del papel que llevan a cabo las personas que realizan voluntariado, una figura que, en la mayoría de los casos, pasa desapercibida allí donde son necesarias. El voluntariado no recibe nada a cambio por su tiempo y dedicación a los demás. Aquí, en estas líneas, vengo a poner en valor a los más de 1.000 voluntarios culturales que hicieron posible, una edición más, que el evento conocido como “Renacimiento a la Luz de las Velas”, en Baeza, ciudad Patrimonio de la Humanidad, se desarrollase con su máximo esplendor. En esta cita, hay que destacar que también trabajan en paralelo los vecinos junto con los diferentes colectivos asociativos de la ciudad. Asimismo, hay que resaltar que la organización de este acontecimiento tan extraordinario, que se viene celebrando el segundo sábado de septiembre, corre a cargo de la Asociación Baezana de Industrias, Servicios y Comercios (Abisc). Sin duda, conocer el amplio patrimonio de Baeza iluminado por 30.000 candelas es una experiencia inolvidable. ¿Quién dijo que en Jaén no hay de nada?
JUAN LIÉBANA LÓPEZ / Jaén