Respetado Señor Director: quisiera hacer pública mediante estas líneas, mi más indignada queja por la situación que durante muchos años estamos sufriendo en la Comunidad de Regantes “Jarafe-Casicas”, en los términos de Mancha Real y Baeza, para no extenderme mucho me referiré solamente a algunos casos muy relevantes, aunque existen algunos más de gran importancia, no me referiré a ellos al objeto de no abusar del espacio en su diario.
En primer lugar, la Actividad de esta comunidad comenzó en el año 1992, aprobándose sus Estatutos en el 1998. Desde sus comienzos hasta el presente año, tenemos al mismo Presidente, —F. C. M.—, cargo que ostenta sin realizar las votaciones preceptivas, tipificadas en nuestros Estatutos, excepto en el año 2023 que se realizaron por indicación del que suscribe. Dichas votaciones del año 2023 fueron ilegales, ya que en ellas no se votó arreglo a los Estatutos, la Ley de Aguas, así como al Reglamento del Dominio Público Hidráulico, etcétera, y además porque en esas votaciones, lo hicieron dos personas que llevaban varios años fallecidas, así como otras personas que no estuvieron presentes en la Asamblea, y aparecen como presentes en la misma. Esta cuestión junto a alguna más, han sido comunicadas a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), la cual en la mayoría de casos expuestos, ha dado la razón, aunque el Presidente no está cumpliendo con la resolución de la Confederación.
En segundo lugar y, después de mucho insistir ante el presidente de la comunidad y la junta de gobierno, que se me diera documentación relativa a la comunidad, entre otras, el padrón general, sin embargo, ante el silencio por parte del presidente de la misma, no tuve más remedio que dirigirme al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, el cual instó al presidente y junta de gobierno de la comunidad, a que se me aportara el citado padrón. Después de dos años, todavía no se me ha aportado. Por otro lado y, según los Estatutos, así como la legislación pertinente, el riego en la comunidad, tiene que ser por hectáreas, sin embargo el presidente lo realiza por olivos, cuestión interesante, ya que, las fincas propiedad del presidente, junto con algunas más que este señor ha gestionado, tienen el doble de olivos plantados por hectárea que la mayoría de los comuneros, por tanto, está percibiendo el doble de agua que los demás, aunque en alguna ocasión algunos comuneros han exigido en Asamblea General, que se riegue por hectáreas, el presidente no ha hecho ningún caso a esa petición legal y justa. Por último y, para no extenderme demasiado, decir que los comuneros hemos estado pagando con el dinero de nuestras derramas, un sueldo a una señora durante 25 años, información recabada en la Seguridad Social. Se da la circunstancia que esta señora es familiar directa del presidente, y nadie la ha visto durante esos años en la oficina de la comunidad. Es muy llamativo que un exempleado que ha estado prestando sus servicios en la comunidad durante treinta años, no haya visto jamás a esta señora durante esos años. Esta señora en la actualidad está percibiendo una pensión por un trabajo que supuestamente no ha realizado, pensión que percibe gracias a los impuestos que todos los españoles pagamos. Espero que esta carta se publique y el Presidente, así como la Junta de Gobierno, asuma su responsabilidad, y no continúen perjudicando a la mayoría de comuneros. Le doy las gracias anticipadas, y pido perdón al señor Director por el tiempo que le pueda hacer perder.
AGUSTÍN DIEZ GUERRERO / MANCHA REAL
Los profesionales del odio
Nuestro sistema político se basa en una competencia atroz entre partidos por la disputa de votos que garanticen el acceso al gobierno y esto degenera en una necesidad de desarrollar odio entre los votantes dirigido hacia los rivales políticos. Probablemente como profesionales que son, ni siquiera se crean ellos mismos, los motivos de odio que nos intentan inculcar, sino que se trate simplemente de dinero. La técnica pasa por convencernos de que ellos son como nosotros, piensan como nosotros, tienen nuestros mismos intereses y que los otros partidos nos van a perjudicar a nosotros y a los nuestros. Especialmente sangrante es ver cómo se usan esos estímulos de odio para enfrentar a ciudadanos de las distintas zonas del país. Convencer a la gente de su región de que ellos, al ser de la tierra, son los que pueden defender bien los intereses de la comarca y para ello nada mejor que fomentar las diferencias desde todos los ámbitos a los que tiene acceso la clase política regional, como medios de comunicación públicos, educación y organismos oficiales.
Es decir que usan todos sus medios gubernamentales para acentuar las diferencias y así poder crear la ilusión de un enemigo externo que quiere perjudicar los intereses locales, con el objetivo de asegurar votos.
En resumen, los políticos nos están incitando a que nos odiemos entre nosotros, con el objetivo de ganarse la vida profesionalmente con ello, aparte claro está, de poder tener acceso a oportunidades de corrupción.
Ingenuidades aparte, es así y no veo ninguna forma de que lo podamos evitar. Lo único que se me ocurre, al margen de intentar ser inmunes a la verborrea política, es apoyar a capa y espada, la independencia del poder judicial, de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y de los medios de comunicación. Porque de la auténtica neutralidad de estas tres instituciones, depende cualquier
verdadera democracia y porque son los únicos que pueden, por lo menos, intentar impedir que nos roben demasiado.
MIGUEL ÁNGEL CASTRO CATALÁN