Nuestra sociedad es plural, diversas culturas y religiones, pero el trato del gobierno no es igual para todas. Son muchas las cruces arrasadas en las plazas de nuestros pueblos, cuando llegan las fiestas de Navidad se prohíben los belenes en los edificios públicos pero se felicita el Ramadán desde el gobierno. De todos es más que conocida la polémica suscitada y aún no resuelta sobre el Valle de los Caídos. El gobierno oferta menú halal en los colegios públicos para satisfacer la demanda de la comunidad islámica de España. Por el contrario no ocurre lo mismo con facilitar menú de abstinencia de carne en Cuaresma. Es evidente que hay que eliminar cualquier símbolo cristiano que constituye la historia y tradiciones de nuestro país. Sin embargo se edificará un minarete de 30 metros de altura en la mezquita de Sevilla, en una zona que sólo están permitidas las construcciones equivalentes a tres plantas. No somos todos iguales? Por qué esa fobia a lo cristiano y esos favores a lo musulmán?
LOURDES CAMPS / Barcelona