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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Hoy, once de mes

12-05-2026 / 08:35

Bienvenido Mayo, y con alegría; por eso roguemos a Santa María, que ruegue a su Hijo todavía, que de pecado y locura nos guarde. Bienvenido Mayo. Bienvenido seas, y con alegría” (Cantiga CDVI Alfonso X El Sabio). Es el mes de mayo profuso en actos y devociones religiosas, y en Jaén, como no podía ser menos, igualmente son varias las celebraciones. Este fin de semana pasado se han celebrado los actos propios del Cristo de Charcales, mas conocido como Cristo del Arroz, que se venera en una recoleta y sencilla ermita, que todo el año puede visitarse en el agradable paseo de la vía verde de la Fuente de la Peña. En este hermoso paraje, tras una breve pero pronunciada cuestecilla, a la izquierda, se abre un agradable rincón de pinos que parecen escoltar o proteger a la ermita. Allí, la cofradía de esta devoción tiene pulcra y primorosamente custodiada la sagrada imagen, que siempre puede divisarse iluminada tras el ventanuco de la puerta. Se han celebrado los pasacalles, misa y procesión que han culminado con la romería a la ermita. Por otro lado, la Cofradía de Nuestra Señora del Rocío de Jaén organiza el solemne triduo en honor a la Santísima Virgen del Rocío los días 12, 13 y 14 de mayo, y la Misa de Romeros tendrá lugar el sábado 16 de mayo. La cofradía del Rocío de Jaén tiene nueva sede canónica en la Parroquia de Nuestra Señora de Belén y San Roque, tras su traslado a principios de este año. En abril La Hermandad del Rocío de Jaén vivió una jornada histórica, pues después de casi cuarenta años de sede en la Parroquia de San Juan de la Cruz, la cofradía realizaba el acto oficial de cambio de sede canónica con un traslado del Simpecado a la Parroquia de Belén y San Roque. Este acto estuvo marcado por la emoción y la alegría. Rezando el Rosario, los cofrades y devotos, acompañados de cantos y sevillanas, trasladaron el Simpecado hasta alcanzar la plaza Virgen de la Paz, engalanada con flores blancas de papel. En el interior del templo se hicieron saludos a Nuestro Padre Jesús de la Salud y a María Santísima de la Paz y se celebró una misa en la que las Hermandades de la Borriquilla y del Rocío intercambiaron presentes como hermanos que son a partir de ahora y que convivirán en la misma casa. La despedida de la Iglesia de Juan de la Cruz debió ser especialmente emotiva para los rocieros jaeneros pues la ha acogido durante cuatro décadas.

El mes de mayo siempre es especial, pues durante estos 31 días la Basílica de San Ildefonso acoge las parroquias y hermandades de la ciudad, a colegios, asociaciones y colegios profesionales, para realizar la ofrenda de flores a nuestra Patrona, todo ello organizado de forma esmerada y cariñosa por nuestra Cofradía de la Virgen de la Capilla. La Virgen se ha trasladado de su capilla hasta el altar mayor de la Basílica, y allí espera la visita emocionada de sus hijos de Jaén. “Venid y vamos todos con flores a porfía, con flores a María que Madre nuestra es. De nuevo aquí nos tienes purísima doncella, más que la luna bella, postrados a tus pies. Venid y vamos todos con flores a porfía, con flores a María que Madre nuestra es”. Este es el canto que va resonar todo este mes en la Basílica de San Ildefonso. Se desconoce cuándo comenzó la Iglesia a celebrar el mes de mayo como el mes de María. Quizás en sus orígenes, se hubiera celebrado en la antigua Roma el esplendor florido de la primavera, y desde entonces, desde el albor del cristianismo, los cristianos hemos dedicado el mes de mayo a la Virgen, Madre de Dios y de todos los hombres, en hermoso culto amoroso y fraterno. Seguramente las primeras referencias en nuestra historia al mes de mayo como “Mes de María” datan del siglo XIII, en el que el Rey Alfonso X el Sabio, Rey de Castilla, invita a rogar a María en sus Cantigas; “Bienvenido Mayo”. Y es que la devoción a la Virgen se hace en la liturgia común y se hace también con mil formas diferentes de piedad; y así la profecía de María misma se hace realidad: “desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada” (Lucas 1, 48), porque el Señor ha puesto los ojos en la humildad de su esclava. Acudamos pues este mes de mayo a la Basílica de San Ildefonso, todas las tardes a partir de las siete y media, y acompañemos a la Junta de Gobierno de la Cofradía y Camareras de la Virgen en este precioso mes de mayo en honor a la Virgen de la Capilla, patrona principal de Jaén.

MIGUEL SÁNCHEZ-GASCA