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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Gracias al hospital

28-06-2026 / 12:30

La familia Gallardo Barranco quiere expresar su más profundo y sincero agradecimiento a todo el equipo de la sexta planta, ala C, de Neumología del Hospital Ciudad de Jaén. Nuestro más cálido reconocimiento a los médicos, ATS/enfermeros, auxiliares de enfermería y al personal del limpieza por el maravilloso comportamiento, la profesionalidad y el cariño que han brindado a nuestro padre, Francisco Gallardo Martos, durante su estancia. Gracias, gracias y mil gracias por su calidad humana en los momentos en que más se necesita.

FAMILIA GALLARDO BARRANCO

Hablando del futuro

La noticia del momento se comenta ampliamente y durante mucho tiempo. El pasado sigue el mismo camino. Pensamiento, ideología, religión o filosofía son aspectos que han generado ríos de tinta en todos y cada uno de los medios de comunicación. Pero, ¿cuándo hablamos del futuro? Del ayer extraemos lecciones de los errores que ha cometido la humanidad a lo largo de los tiempos. Siempre concluyen con un “nunca más” que, como por inercia, termina siempre repitiéndose. El futuro no está en las noticias, sino en el presente que ya vivimos: en los cambios que transforman el mundo laboral y en las crecientes dificultades que afectan a un número cada vez mayor de personas. ¿Quién ofrece soluciones? Está surgiendo un nuevo mundo: el de la creatividad, el humanismo y la atención a los más vulnerables, mientras las máquinas asumen tareas que antes realizaban las personas. Lo preocupante es que los poderes públicos, amparados en un supuesto “bloque institucional”, parecen más centrados en intereses partidistas que en afrontar esta transformación. Insistir en este asunto es fundamental, no solo para las generaciones actuales, sino también para las futuras. El bloqueo político tiene consecuencias: los ciudadanos padecen incertidumbre y una vulnerabilidad creciente que se extiende por pueblos y ciudades. ¿Es esta la democracia prometida?

PEDRO MARÍN USÓN

27 de junio

La vida es un río que fluye por un cauce sinuoso con un caudal inmenso que desemboca en un mar llamado muerte al que todos estamos abocados. Una enfermedad, accidente, la cortan en seco u ocasionan que se vaya ajando, marchitando, hasta que fenece; el ser humano, alcanza a menudo una edad provecta y el cuerpo colapsa por consunción; sin embargo, durante cincuenta años hemos sufrido el terrorismo. Individuos que decidieron secar cientos de vidas talando árboles, cortando retoños; hachas afiladas trabajando a destajo, serpientes instilando su veneno en cuerpos inocentes para lograr un objetivo totalitario y perverso. No debemos vivir anclados en el pasado, pero tampoco olvidar lo que sucedió no hace tanto, mostrando una lacerante indiferencia; los datos son incontestables y no debemos tolerar que relatos inicuos y espurios difuminen o blanqueen las atrocidades que se perpetraron, la sangre que se derramó ni el dolor que se infligió, infringiendo el derecho más fundamental: La vida del prójimo. 27 de junio: Día Nacional de las Víctimas del Terrorismo. Mientras las recordemos, permanecerán vivas. In Memoriam.

FRANCISCO JAVIER SÁENZ MARTÍNEZ