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HACEMOS GLOBAL LO LOCAL

¿Estatizamos o privatizamos los mares?

29-07-2026 / 08:28

Lo que comenzó como una campaña para disminuir las capacidades nucleares de Irán y debilitar sus redes terroristas se ha transformado, principalmente, en una disputa por el control de una de las rutas más importantes del mundo, el Estrecho de Ormuz. Por cierto, en el camino quedaron las esperanzas de los iraníes de librarse de la sangrienta tiranía de los ayatolas. Por el contrario, después de innumerables muertes por todos lados y masiva destrucción, este régimen se ha fortalecido demostrando, una vez más, la inutilidad o, mejor dicho, lo contraproducentes que son las guerras. Si el actual conflicto deja a Ormuz bajo el control permanente de Irán —o de EE.UU.— cobrando peaje, podría suponer el principio del fin del libre paso por mar abierto, un concepto sobre el que se ha sustentado el comercio global desde que la humanidad existe. En su artículo “La guerra con Irán se ha convertido en una batalla por una cabina de peaje”, Hanna Ziady y David Goldman citan a Erik Grundt, argumentando que “Esto podría sentar un precedente peligroso y hacer que el comercio marítimo internacional sea mucho más caro”. Si esto sucediera con una empresa privada en un mercado libre, no supondría un problema, por el contrario, implicaría una mejora, ya que en este tipo de situaciones los clientes solo pagan por aquello que les conviene. Es decir, en un mercado libre, en competencia, sin monopolios creados por los Estados, cualquier aumento de tarifas solo sería pagado por los consumidores si, a cambio, obtuvieran una mejora superior a la suba del costo, de otro modo irían a la competencia directa, alternativa o sustituta.

No sé con seguridad qué podrían aportar eventuales privados que controlaran vías marítimas, ya que no conozco antecedentes, pero quizás un mejoramiento de las vías navegables, mayor seguridad y asistencia en casos de imprevistos o accidentes, como ocurre en las autopistas privadas y esto podría significar una reducción en el tiempo de viaje y en el valor de los seguros logrando una baja del costo para el consumidor. A Trump le gustó la idea iraní, declarando que EE.UU. cobraría a los barcos comerciales que pasaran por Ormuz una tasa del 20% por los esfuerzos para proteger la vía acuática, amenaza que abandonó horas después de publicarla en redes sociales. A pesar de la absurdidad del precio, la amenaza de Trump legitimó las acciones de Irán, una ironía que el régimen se apresuró a señalar, sarcásticamente, en redes sociales diciendo que la tarifa de Trump es demasiado alta. “El 20% es, por supuesto, demasiado”, escribió el ministro de Asuntos Exteriores iraní, en X, “Seremos justos.” Irán supuestamente cobraba a los petroleros entre 1 y 2 dólares por barril a bordo, llevándose aproximadamente 2 millones de dólares por Very Large Crude Carrier (VLCC). La monetización de Ormuz podría sentar un precedente para otros puntos de estrangulamiento globales, incluyendo Gibraltar, Taiwán, Dover y Malaca los ingresos anuales potenciales por pasajes superarían los 136.000 millones de dólares al año, según una estimación de analistas senior de Rystad Energy, lo que significa una gran tentación para los políticos siempre ávidos de quedarse con el dinero ajeno.

ALEJANDRO TAGLIAVINI

El bocazas Trump desnuda al rey Sánchez

Décadas tras la muerte de Franco todavía viejos generales soñaban repetir su genocidio. La OTAN, hasta el PP lo entendió, era el camino. Ya en ella, el PSOE lo confirmó, aunque con fingido asco ante el antimilitarismo tan fuerte aún en la izquierda, como fue, y muy activo, el mío. Todavía hoy quedan corpúsculos, no ya de un sano antimilitarismo, sino de una antidefensa militar, cada vez más insensata y suicida, que Sánchez ha tenido que reforzar con disimulo para proteger hasta a esos izquierdistas tan retrógrados, hasta el suicidio... y un claro peligro para sus compatriotas.

MARTÍN SAGRERA CAPDEVILLA

La televisión se convierte

De momento me asusté, creyendo que era aquí, donde parece que no es necesario, pero resulta que se trata de la televisión pública húngara, que puso pantalla negra y se excusó de haber mentido durante el mandato de Orbán, por lo que ha echado a relevantes miembros de la misma. Ojalá veamos pronto una conversión parecida en medios de difusión, no sólo televisivos ni públicos, y no sólo en Hungría.

JAUME MIT PAU

Acercar la música cofrade a todos

Muchas personas, ya sea directamente o a través de las redes sociales, criticaron la entrada de la influencer Fabiana Sevillano en su combate de la Velada del Año VI bajo los sones de la Agrupación Musical Virgen de los Reyes y, además, tocando la conocida y famosa marcha de “El Galileo”. Los más tradicionalistas, de algún modo, lo tachan de “aberración” puesto que consideran que no es el lugar adecuado para una agrupación de Semana Santa. Son cada vez más los cantantes que introducen sones cofrades en sus temas: ¿por qué no hacerlo en un acontecimiento que congrega, presencialmente a 80.000 personas y a miles y miles virtualmente? Fue un gran acierto para dar a conocer este tipo de música.

FAUSTINO LASARTE GÁRATE

La gran asignatura pendiente

Anadie sorprende que la vida humana no sea una línea recta, sino una sucesión de curvas, vaivenes, avances y retrocesos. Como en una órbita, todo parece estable hasta que deja de serlo. Nacemos sin conocer el rumbo de nuestros actos, y lo mismo ocurre en la política: hoy se ocupa el poder; mañana se abandona. Pero ni siquiera esa alternancia está garantizada. Solo unos pocos países disfrutan de democracias plenas, y su número disminuye. También en lo personal la estabilidad es frágil: hoy estamos bien; mañana, cuando las fuerzas flaquean, todo cambia. Así ocurre con las sociedades. Europa aún representa un espacio de libertad política, pero podría no serlo dentro de unas décadas. Las causas no son difíciles de encontrar: cuando la política deja de escuchar, la confianza se erosiona. Y sin confianza, cualquier sistema, por sólido que parezca, termina por desviarse de su órbita. Al final, la vida humana y la democracia comparten el mismo destino: ambas dependen de un equilibrio inestable. Basta un pequeño empujón en la dirección equivocada para que lo que hoy gira en torno a la libertad empiece a caer hacia la oscuridad. La historia de la humanidad es la gran lección que, una y otra vez, no aprendemos.

PEDRO MARÍN USÓN