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El verano que nos está matando

26-08-2026 / 08:22

España ha registrado 1.108 muertes atribuibles a las altas temperaturas solo entre el 1 y el 15 de agosto de 2026, casi 150 más que en el mismo periodo del año pasado. Desde junio, el sistema MoMo estima más de 4.000 fallecimientos por calor, un 67% más que en 2025. Europa no es una excepción: el verano de 2026 es el más caluroso jamás registrado en Europa Occidental, con miles de víctimas adicionales. Esta estadística no desciende. Todo lo contrario. Al igual que los incendios forestales, que ya han calcinado más de 265.000 hectáreas en España, superando el récord absoluto de 2025, y han causado decenas de víctimas mortales. Julio de 2026 duplicó la mortalidad por calor respecto a julio de 2025. Cada ola de calor es un recordatorio de que la crisis climática ya no es una amenaza futura, sino una emergencia presente. Las políticas de adaptación y mitigación deben ser tan urgentes como las evacuaciones ante un incendio. La inacción tiene un coste humano que ya estamos pagando con vidas. ¿Se hablará de este verano en el Parlamento? Se precisa un pacto de Estado que combata incendios y muertes. ¿Tendrán consenso los diputados, o las clásicas ideologías lo impedirán? Los muertos y los incendios no entienden de pensamientos ideológicos.

PEDRO MARÍN USÓN

Servir es nuestro mejor proyecto

La contemplación siempre hay que tenerla en guardia, como un poeta en acción, incluso cuando todo parece un desastre, para llegar a leer nuestra propia mirada con el abecedario de lo celeste y no con el tormento lingüístico de lo mundano; y, así, alcanzar vigor para tomar la orientación armónica que todos requerimos como naturaleza vinculante. Desde luego, tenemos que perseverar en el culto a la cultura, en un nuevo despertar conjunto, si queremos afrontar una de las mayores miserias de nuestro tiempo, la pérdida del sentido común; lo que conlleva reencontrarse con nuestras constelaciones interiores, que son las que nos impulsan a esperanzarnos y a perder el miedo, con la fuerza anímica del consuelo y la ilusión. Sabemos que la realidad no es fácil, máxime en un momento de fuertes contrastes, en el que la tecnología nos conecta, pero nosotros permanecemos desconectados entre sí, a nuestros propios latidos y sentimientos. Quizás nos hemos olvidado de vivir, o de cómo morar para vivir y de cómo ser para convivir.

Hoy más que nunca, precisamos visiones confluentes y distintas, al menos para lograr reconstruir senderos de concordia. En efecto, ahora poseemos más carencia de respeto que de pan. Por consiguiente, es menester cultivar el tacto de la bondad y utilizar el pulso de la verdad, para explorarnos, querernos y hablarnos, como seres racionales que somos. Indudablemente, en la poesía y no en el poder, está la llave de un espíritu sincero. Nos circundan tantos bosquejos de colores y calores diferentes, que todas ellos son un auténtico poema sin palabras, con los que debemos recrearnos para crecernos en lo sistémico.

Es evidente, que requerimos del silencio para conseguir conversar internamente, pero también para buscar cauces de referencia fiables y caminos capaces de orientar la senda existencial. Cada ciudadano, pues, está llamado a colaborar en el diseño de un itinerario común. Esto nos llama a despertar a un tiempo nuevo, donde todos nos sintamos conscientemente maduros y libres, trabajando a golpe de conciencia y con la voluntad de que nos auxiliemos mutuamente, floreciendo mar adentro con el oleaje de la unidad como gozo, al pertenecer a una única familia humana. Unos y otros formamos parte de un tronco poético, con su ritmo diferencial, pero que ha de sumarse a los demás para esclarecer nuestros propios andares por aquí abajo. Si este horizonte terrícola se aclara, aumentará el deseo de hacer y de rehacernos, dejaremos el vacío interior que suele amortajarnos en vida, con el aislamiento y la desesperación, para tomar el impulso de interrogarnos, hallándonos y reconociéndonos. En este nuevo ámbito, donde todo se alienta y se alimenta de percepciones, estamos invitados a dejarnos ver en comunión y en comunidad, sin que prevalezcan los intereses egoístas.

La cuestión radica en el partir hacia otro rumbo, con un compartir donante. Por ello, tan vital como ponerse en camino, es también observarse, por si uno tiene que modificar realizaciones. Y justamente, porque moverse evoca acción, estamos llamados a fomentar tras la escucha, el diálogo social, que podemos comparar con el arte de tejer vocablos, lo que implica desarmarse de dominio y ponerse en cola a sembrar horizontes, donde nos podamos sentir cobijados. Crear juntos esos espacios es lo que nos embellece y lo que nos reanima a conciliar compases. Cuántas gentes nos enseñan diario a transitar sin tener a nadie entre ceja y ceja, a recorrer sin avasallar o a levantarse después de caer. Seamos el brazo regenerador y el abrazo de acompañamiento, sin pretensiones de grandeza, sabiendo que debemos vislumbrar risas para llorar menos. Sin duda, no hay mejor influencia que dejarnos sorprender, será el primer paso de la clarividencia para el descubrimiento.

VÍCTOR CORCOBA HERRERO / Jaén

Era de esperar

Leo con suma atención la enésima noticia acerca del alquiler de pisos. La situación va a peor debido únicamente a que la inepta clase política, se ha dedicado a interferir, controlando y limitando el libre ejercicio de una actividad privada, cual es un contrato de alquiler entre dos partes: Arrendador y arrendatario. La propiedad privada es la quintaesencia de la libertad; necesitamos políticos que antepongan la libertad de mercado, demuestren su profesionalidad y no se dejen arrastrar por la ideología. Los pequeños propietarios se ven acosados y tratados sin miramientos; son la cabeza de turco que pagan el pato para eximir a los verdaderos responsables. Las políticas totalitarias logran el efecto contrario de lo que pretenden: Era de esperar que los propietarios se nieguen a alquilar sus viviendas ya que el hacerlo es practicar un deporte que entraña el máximo riesgo. La propiedad privada, legalmente adquirida, es inviolable y consustancial a la libertad: un binomio indivisible en un Estado de derecho, no de desecho.

FRANCISCO JAVIER SÁENZ MARTÍNEZ

Otro crimen terrorista de Putin

Depravación absoluta. La UE denunció como terrorista el ataque a un centro comercial, con 16 muertos, en la ciudad natal de Zelenski. El mismo Putin, hijo ilegítimo que desde la escuela tuvo que defenderse de ataques hasta convertirse en espía sin entrañas de la KGB, ha proclamado su deseo de superar a Iván el Terrible. De ahí su sintonía, entre otros, con Trump.

MARTÍN SAGRERA CAPDEVILLA