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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

El Rey designa a los combatientes para el Mundial

06-06-2026 / 09:04

Para defender nuestro honor, Felipe V está en su puesto. Pero no hay que asustarse ante esa movilización. Hoy por hoy, lo hace con vistas al inminente Mundial de fútbol, tan importante que ya hace tiempo que otro rey distinguió como reales a varios equipos españoles; aunque esta vez no estará el Real Madrid, que a veces juega con un once sin ningún nativo. Cosas veredes, amigo Sancho.

DIEGO MAS MAS

Víctor Pradera y El Estado Nuevo

Os perdono a todos, como Cristo perdonó en la cruz. Este es el camino, la verdad y la vida. Voso-tros me matáis y Él me hace inmor- tal; volveos a Él y os salvaréis.

Segundos después, los milicianos dispararon sus armas y Víctor Pradera cayó muerto; era el 6 de septiembre de 1936. En una situación de descomposición de España de nada le sirvió gozar de la inmunidad política como miembro del Tribunal de Garantías Constitucionales, la anarquía se imponía por doquier. La guerra civil española de la que se cumplen ahora noventa años arrastró tras de sí la muerte de numerosas personalidades no afines con la ideología imperante. Los asesinatos injustificados de estos hombres pensadores o intelectuales como Ramiro de Maeztu, Muñoz Seca, Poveda Castroverde... hace inevitable que su recuerdo emerja con frecuencia.

Pradera había nacido en Pamplona el 19 de abril de 1872, estudió el Bachillerato en el instituto de San Sebastián, tras lo cual residió un año en Burdeos para aprender y practicar el francés. Tuvo que sobreponerse al criterio familiar para estudiar Ingeniería de Caminos en la Universidad de Deusto y en la Escuela de Ingenieros de Madrid. Y ya siendo diputado estudió Derecho. Pronto empezó su carrera política militando en el partido carlista, forjando su ideal político a través de las lecturas de Donoso Cortés y Vázquez de Mella. Perteneció, según evolucionaban sus ideales políticos, al partido Carlista, al Partido Católico Tradicionalista y al Partido Social Popular; presidió el Consejo de Cultura de la Comunión Tradicionalista. Aunque no perteneció a la ACN de P, sin embargo fue un sugerente ideológico de esta corriente política y mantenía relaciones cordiales y afectuosas con bastantes miembros. Él conocía desde su época de estudiante al padre Ángel Ayala y colaboró con numerosos artículos en la revista Acción Española. Fruto de estas colaboraciones surgió su principal obra, El Estado Nuevo, donde volcó el fruto de su cultura histórica, política y filosófica.

La acentuada personalidad vasca de Víctor Pradera le ha restado trascendencia a nivel nacional, pero él no pensó siempre en su tierra de manera independiente, sino enmarcada dentro de España. Pradera fue un sólido y persistente partidario de la unidad política de los católicos frente a la pujante amenaza nacionalista, liberal y socialista de final del siglo XIX y las primeras décadas del XX Seguidor y sintetizador de la desbordante labor de Vázquez de Mella, podríamos afirmar que en su pensamiento político se advierten como tres ejes: la concepción del poder y la autoridad, de la soberanía y de la monarquía. La autoridad fundada en la Ley Natural pues todo poder viene de Dios. La Ley Natural es la concreción en la naturaleza humana de la Ley Eterna de Dios. Pradera utiliza la definición de ley de santo Tomás de Aquino: la ordenación de la razón al bien común. No es por lo tanto un acto de voluntad, sino de raciocinio. Y define, a su vez, al bien común como la satisfacción de las necesidades sociales y la ordenación de las actividades parciales hacia un fin de interés social.

Pero, a su vez, el bien común exige respeto a la tradición: el pasado que sobrevive y tiene virtud para hacerse futuro. Y compendia resumiendo: se trata de una conspiración espiritual de la sociedad, donde el fin material está subordinado al fin último de sus miembros que es Dios; los derechos y deberes están ordenados a la convivencia social bajo la inspiración de la Ley Natural. Y los derechos que emanan del Derecho Natural están sin embargo limitados por el cumplimiento del deber. Son derechos con deberes hacia Dios: deber de adoración, de sumisión del entendimiento y del amor en la voluntad.

Pradera, ideólogo tradicionalista, aleja su concepto de nación de las concepciones liberales, nacionalistas o raciales. Él la define desde una perspectiva orgánica, histórica y católica: “Sociedad mayor de sociedades”. No es una simple suma de individuos, sino una unidad compuesta por la integración de entidades menores (familias, municipios, regiones) que mantienen su variedad, un concepto ligado a la tradición foral. Es el ámbito en el que se realiza un destino específico o una misión dentro de la humanidad. Y en el aspecto afectivo es la patria. Existe una jerarquía donde la “patria chica” (región/municipio) funciona como el cimiento y soporte de la “patria grande” (la nación española). En resumen, la nación para Pradera es una entidad histórica y orgánica, no un ente creado por la voluntad individualista o la raza, cuyo fin es el cumplimiento de un destino particular ordenado al bien común.

JUAN ANTONIO NARVÁEZ SÁNCHEZ

Millones del Papa

No, no me refiero al dinero del Papa anterior, como su célebre vídeo para restaurar la confianza en la Banca Vaticana, en el que se le veía exhibiéndose mientras acariciaba en los sótanos del Vaticano sus lingotes de oro, un tercio del total mundial. Este Papa obligará a los de España a darle un millón de euros para poder darle la mano, dinero que sin duda dará a los pobres, y no para financiar su viaje a España. ¡Si lo sabré yo, que viajé seis años a Roma en trenes de tercera y tengo una foto de otro papa lavándome los pies en el Vaticano!

MARTÍN SAGRERA CAPDEVILA