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El PSOE se desangra en Jaén

29-09-2026 / 08:33

El Partido Socialista se ha empeñado en ser noticia. Ya no les vale ser el esperpento político a nivel nacional. Pedro Sánchez esboza sonrisas fingidas desde su trinchera, olvidándose de Ceuta, acorralado por los señalamientos judiciales en el seno de su partido y del Gobierno, así como los de su esposa, que finalmente será juzgada por un jurado popular en los próximos meses. Ministros en la cárcel, su hermano con sentencia bajo el brazo, al igual que el fiscal general del Estado, el caso Leire, la imputación de la directora de la Guardia Civil, supuesta organización criminal, Zapatero y sus joyas... hacen del PSOE una formación desleal con sus votantes, que seguramente, además, verán al prófugo Puigdemont desfilar tranquilamente por España tras casi nueve años fugado, gracias a la ley de amnistía con la que tragó el señor Sánchez si quería ser presidente, entre otras muchas bendiciones que ha ido regalando a separatistas, bilduetarras e independentistas para alcanzar y seguir en el poder. A Jaén está llegando ese mal rollo que encrudece y hace visible el estado de cuidados intensivos por el que pasa esta formación que dice ser obrera. La capital jiennense, única de Andalucía con alcalde socialista, no pasa por su mejor momento. Como todos sabemos, Julio Millán llegó a la alcaldía por una moción de censura al Partido Popular que apoyó Jaén Merece Más, ese partido veleta que sufrió un fuerte varapalo en las elecciones andaluzas, con un futuro incierto en próximos comicios por su apuesta, enfrentada también al partido que hicieron Gobierno. Ahora, cuando las primarias del sábado fueron favorables a Julio Millán, pese a que 111 militantes le dieron la espalda y votaron a favor de un político de su propio equipo de Gobierno, de su cuerda, surgen las dudas de gobernabilidad estable. Su teniente de alcalde, Carlos Alberca, quería arrebatarle la Alcaldía, tachando a su jefe de practicar políticas de derechas en su gestión privatizadora y en la cesión a Diputación de diferentes impuestos que la ciudadanía está sufriendo. El PSOE se sigue desangrando a pasos agigantados y en la bancada roja del Ayuntamiento de Jaén ya existen discrepancias. Concejales que arriman el hombro a Julio y otros pocos que lapean con Alberca, que, tras el sábado, puede finiquitar su vida política como integrante del PSOE, o así lo indicó. De todas formas, al protegido de la señora Montero y del, a dedo, Latorre, le quedan pocos meses como primer edil en Jaén. El Partido Socialista está podrido y no tiene visos de recuperación. Posiblemente esa podredumbre vaya en aumento en las próximas fechas y la ciudadanía, que no es tonta, tomará buena nota de la masacre en la que nos ha metido el “uno”, que ramifica en los pocos lugares en los que aún malgobiernan. Con sendas misivas, tanto Julio como Carlos defendían su candidatura, si bien el actual alcalde admitía cierto viento en contra, aunque quitaba hierro al asunto al declarar que “nuestro enemigo no está dentro de la casa”, quizá con doble intención. Menudo paripé que terminó en abrazo, pero que humilla cada vez más a los afiliados socialistas, que solo ven de rojo la sangre que el PSOE va derramando a diario, de la que un valiente Carlos Alberca no ha querido mancharse.