No descubro nada si al hablar del Gobierno sustentado Español hablo también de corrupción, de bochorno y del peor presidente que jamás tuvo nuestro país. Esto no lo digo yo. Lo dice la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil y lo estudian los jueces, aunque desde el propio Gobierno los tilden de prevaricar. Semana difícil la que comienza para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y su círculo, que apunta directamente a Pedro Sánchez como líder, presuntamente, de una organización criminal. El calendario judicial arrincona cada vez más al número uno de la trama. Un número uno empoderado, al que su enamoramiento ya le da lo mismo porque, a no ser que haya sentencias condenatorias, su aguante egoísta dejará a los españoles sin el derecho a elegir a sus gobernantes y estos seguirán sufriendo la arrogancia de un déspota sin escrúpulos con medio gobierno en entredicho y una parte de su familia señalada en multitud de causas, sin hablar del rubí Zapatero. Un despreciable socio de Maduro enriquecido a base del maltrato a los venezolanos y de las presuntas comisiones millonarias de Plus Ultra, de minas de oro y de turbios negocios que también comprometen a sus hijas. Un verdadero lobby sin entrañas. Justo lo que le faltaba a Pedro Sánchez como agujero para terminar de hundir su flota de cadáveres políticos convertidos en zombis de ultratumba. Resulta muy difícil destacar a algún ministro de la era Sánchez. El que no está en la cárcel tiene papeletas para estarlo y los palmeros “calientasillones” se agarran como lapas a sus escaños pese a los escándalos que se suceden a diario. Un verdadero caos del que sólo mantiene el tipo Carlos Cuerpo, sustituto, a su pesar, de María Jesús Montero como vicepresidente primero del Gobierno de España. Mujer, “la Chiqui”, exiliada en Andalucía para incremento del fracaso socialista en otra comunidad más. El ministro de Economía, Comercio y Empresa da la sensación de sentir vergüenza como pupilo de Sánchez. Economista prestigioso, ha ocupado diferentes cargos fuera de la política, donde ha destacado por su sobriedad y buen talante. No se sale de su guion. No utiliza los insultos como arma y en nada se parece a sus colegas Óscar López y el “trenecitos” Puente. Cabizbajo, parece arrepentirse de su logro político que, lejos de subir peldaños profesionales, le señala como uno más de un confuso entramado del que le gustaría escapar. Vinculado al PSOE pero independiente de vocación, Carlos Cuerpo es la oveja blanca rara del Gobierno de España. En cada una de sus intervenciones intenta enderezar a una izquierda pringada hasta las cejas, nunca mejor dicho, y hasta su madre la cual se alegró y felicitó por su cartera, le pide ahora sacar el culo de la enorme corrupción que le rodea. Un grajo blanco, formado, serio y con personalidad propia, que fue reclutado en el peor momento político de España. Empieza hoy una semana horribilis para Pedro Sánchez y su entorno. Que comience el desfile...
RAFAEL ORDÓÑEZ MARTÍNEZ