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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

El centro de Jaén es de todos

26-06-2026 / 12:45

Señor Director: el pasado 12 de junio se cumplieron seis meses desde la constitución de la Asociación Jaén Centro, nacida el 12 de diciembre de 2025 con una idea muy clara, que no es más que trabajar por la mejora del centro de nuestra ciudad y trasladar a las administraciones las peticiones de quienes viven, trabajan y desarrollan su actividad en él. Medio año después, seguimos afrontando este reto con la misma ilusión y motivación del primer día. Además, lo hacemos con la satisfacción de comprobar que cada vez son más los vecinos y comerciantes que se suman a este proyecto colectivo, convencidos de que el centro de Jaén merece atención, soluciones y un compromiso firme con sus necesidades. Durante estos meses hemos mantenido reuniones y canales de diálogo con todos los grupos políticos e instituciones, sin excepción, porque entendemos que una asociación vecinal debe hablar con todo aquel que pueda contribuir a mejorar la vida de los ciudadanos.

Creemos firmemente en la cordialidad política, en el respeto institucional y en la necesidad de dejar a un lado prejuicios e ideas preconcebidas que solo dificultan el entendimiento. Nuestro objetivo es ser escuchados y escucharnos mutuamente, siempre en favor de la mejora de nuestro barrio y de la calidad de vida de quienes lo habitan y lo mantienen vivo cada día. Por ello, tendemos la mano a la colaboración con todas y cada una de las administraciones públicas, desde el respeto a las competencias que corresponden a cada una de ellas, convencidos de que la cooperación es el mejor camino para alcanzar soluciones eficaces. La mejora del centro de Jaén no solo beneficia a esta zona de la ciudad, sino que repercute positivamente en el conjunto de Jaén y, en consecuencia, en todos los jiennenses. Quizá algunos prefieran interpretar nuestras reivindicaciones desde una óptica ideológica o intentar situarnos en un determinado espacio político. No lo van a conseguir. La Asociación Jaén Centro no nace de una ideología ni trabaja para una ideología. Nace de las preocupaciones reales de vecinos y comerciantes y trabaja para dar respuesta todas a sus peticiones. Por ello, seguiremos actuando con independencia, libertad y espíritu constructivo, defendiendo las peticiones que nos trasladan los ciudadanos, aunque en ocasiones resulten incómodas para algunos. Nuestro compromiso es con el centro de Jaén, con sus vecinos y con su futuro, porque el centro de Jaén es patrimonio común y pertenece a todos.

ASOCIACIÓN JAÉN CENTRO / Jaén

Quien te quiere no compite conmigo

Si alguien está constantemente “entrenando” para discutir contigo, usando información que ha reunido sobre ti para herirte, esa persona no tiene una intención positiva de construir una relación sana. Es como si estuviera armando una estrategia para “ganar” una pelea en lugar de buscar una solución o un entendimiento mutuo. ¡Muchas veces te ha dicho tu mejor amiga que dejes atrás a esa persona tóxica y que te mereces algo mejor!

Hay que escuchar a las personas que nos quieren y nos conocen bien. A menudo, nuestros amigos pueden ver cosas que nosotros mismos no somos capaces de percibir en una relación, ya que están más distanciados emocionalmente. Es importante que te valoren los demás. Sentirnos valorados y respetados es una necesidad básica humana. Cuando estamos en una relación donde no nos sentimos apreciados, nuestra autoestima puede verse afectada y nuestra felicidad puede disminuir.

Por tanto, las relaciones sanas se basan en el respeto mutuo, la comunicación abierta y la confianza. Por lo que, debemos rodearnos de personas que nos aporten positividad y nos hagan sentir bien. Y no debemos tolerar ningún tipo de maltrato o manipulación en nuestras relaciones. Porque nuestra felicidad y bienestar son lo más importante. ¿Alguna vez te has sentido en una situación particular? Comparte tu experiencia y juntos podemos ayudarnos.

ANA CACHINERO / Jaén

Fútbol adictivo

Karl Marx acuñó, en su día, una frase contundente y que ha marcado a muchas personas en todo el planeta: “La religión es el opio del pueblo”. A día de hoy, la palabra religión debería cambiarse, directamente, por “fútbol”. El globo terráqueo se ha convertido en un gigantesco balón, más aún en estos tiempos de un Mundial que es una oda al dinero; millones de personas sedadas gracias a un anestésico que las adormece de todo tipo de problemáticas sociales ofreciéndoles una felicidad ficticia que mantienen gracias a su adicción. Gentes cuya relación social es monotema: Viven en su peculiar burbuja —balón—, exclusivamente por y para el fútbol; los colores de su equipo son su dios y los jugadores que lo defienden, sus apóstoles. Una grey que no duda en tatuarse con el escudo de su equipo, gritar e insultar al trencilla —qué palabra tan bella caída en el olvido—, cuando su equipo pierde, acusándole de lawfare. Si en su ciudad o región existe un equipo rival, lo convierten en su más acérrimo enemigo: sufren cuando ganan y levitan de felicidad cuando pierden. El fútbol llevado al paroxismo, exacerba sus sentimientos más auténticos. “Embrutece al pueblo, pero por favor, no lo aburras” Cayo Petronio dixit. Panem et circenses, pero, sobre todo, fútbol, solo fútbol y nada más que fútbol. Qué vida tan vacua.

FRANCISCO J. SÁENZ MARTÍNEZ

Calor y otros menesteres

Desde Berlín a París, desde Roma a Madrid, todo el viejo continente soporta, ya en el mes de junio, su primera ola de calor un verano que se avecina largo. Nada nuevo bajo el sol, aunque este parezca hoy más abrasador que nunca. Lo peor llega por la noche, cuando el termómetro se empeña en no bajar y el sueño se convierte en una batalla contra el bochorno. Damos vueltas en la cama buscando una brisa mínima que alivie, aunque sea por un instante, este cuerpo agotado. Ante semejante panorama, buscamos refugio donde podemos: en un centro comercial, en el transporte público, frente a la pantalla del móvil o del ordenador, cualquier lugar que nos aparte de las calles ardientes y del aire inmóvil. Y, sin embargo, año tras año, la escena se repite con una resignación casi automática, como si el verano fuera una condena aceptada de antemano. Tal vez no tarde en llegar ese nuevo prodigio tecnológico capaz de refrescarnos desde el teléfono, como si el móvil no fuera ya una prolongación de nuestro cuerpo. Todo se andará. A este paso, también el aire acondicionado acabará entrando en la cartera, en el bolsillo, o quién sabe si en la palma de la mano. ¡Al tiempo!

PEDRO MARÍN USÓN