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De patriotas y tijeras

29-10-2026 / 08:24

Resulta paradójico que los “muy patriotas” aplaudan los insultos de “motosierra Milei” a nuestro —sí, de todos— presidente, mostrando un flagrante ejercicio de vasallaje voluntario. En su afán por hacer de palmeros del argentino, han convertido la dignidad institucional —y nacional— en su felpudo. Prueba de ello es el escandaloso silencio de la cuarta autoridad del Estado, Pedro Rollán (PP). ¡Qué memoria tan corta y sesgada! ¿Recuerdan cuando Hugo Chávez intentó humillar a Aznar? En aquel momento, Zapatero saltó a defenderlo y exigió respeto por haber sido elegido democráticamente. Aquello fue patriotismo de Estado; lo de ahora es sectarismo barato. Su amor a la patria es una farsa que se desvanece en cuanto aparece un adversario al que linchar. Mucho golpe de pecho, pero ningún respeto por la democracia o los ciudadanos. Y mientras presumen de bandera, afilan las tijeras contra lo social. Sanidad y educación públicas sufren recortes allí donde gobiernan, y ahora las pensiones entran en el negocio. Para lo social, tijeras; para la defensa, más gasto. Para proteger a la ciudadanía, excusas; para su agenda militar y policial, barra libre. Ese es su patriotismo de escaparate: exigir sacrificios a la gente mientras engordan las partidas de defensa. Menos banderas como coartada y más compromiso con la gente, porque amar a España no consiste en gritar su nombre, sino en cuidar a quienes la levantan cada día.

MIGUEL FERNÁNDEZ-PALACIOS GORDON

Revolución

Arden las calles en media Europa, las reivindicaciones: vivienda, salarios, educación, sanidad, pensiones... Pero el motivo principal es el hartazgo. Sí, ese hartazgo de ver cómo unas cuantas familias aristocráticas siempre se comen todo el pastel, y dejan solo migajas para la clase obrera. Esto tiene que cambiar. Nos enfrentamos a unos pocos, pero cuentan con un arma infalible: el poder del dinero. Nos están idiotizando: creemos los bulos sin contrastar la información, nos revientan manifestaciones pacíficas. Escuchamos solo lo que dicen los medios que están a su servicio. Otros hacen caso a predicadores evangélicos, y descerebrados imitan el saludo nazi porque está de moda. Estas “familias” que manejan el cotarro nos llaman zurdos. ¡Y a mucha honra! A ellos les da vergüenza decir que son de ultraderecha. En su foro interno
saben que lo que hacen está mal, pero la avaricia supera a sus conciencias. Desde que ese tipo con color de langostino cocido domina el mundo todo va de mal en peor. Ahora echa la culpa de las revueltas europeas a los migrantes que entraron por Ceuta. Llegan las elecciones y los egos han comido al relato. Aunque ya es tarde, una fórmula hubiera sido unir a la izquierda con un solo nombre: “antifascistas”. Y todo lo que estuviera fuera de esta agrupación ya sabríamos lo que son.

RAFA ZAMORA SANCHO / SAN SEBASTIÁN

La salud no puede esperar

La huelga indefinida convocada para el 28 de octubre llega cuando los indicadores de salud en España dibujan un panorama difícil. La salud mental encadena cinco años como principal preocupación sanitaria: la señala el 62% de los españoles, y el estrés afecta al 39% de la población. Entre los jóvenes, aunque mejora la percepción general de su bienestar —de 6,3 a 6,8 sobre 10 desde 2024—, casi la mitad presenta síntomas de ansiedad moderada o grave y algo más de la mitad, sintomatología depresiva. Además, el 53,1% sufre soledad no deseada en niveles moderados o graves. A ello se suma el envejecimiento y la carga de las enfermedades crónicas, que afectan ya a dos de cada tres personas y reducen la percepción positiva de la propia salud en casi seis puntos. No son cifras abstractas: son consultas, tratamientos, cuidados y vidas que requieren un sistema sanitario estable y con recursos suficientes. La situación es especialmente grave entre quienes sostienen ese sistema. Un estudio europeo con más de 90.000 médicos y enfermeros revela que el 30% presenta síntomas compatibles con depresión, el 23%, ansiedad, y el 13% reconoce pensamientos suicidas. Jornadas excesivas, turnos nocturnos, plazos ajustados, violencia y acoso laboral explican buena parte de este deterioro. Proteger la salud pública exige atender tanto a quienes reciben cuidados como a quienes los prestan. Se llega al 28 de octubre sin acuerdo entre las partes, en una dinámica que recuerda a la política de este país: incapaz de alcanzar consensos cuando más se los reclama. El diálogo está quedando fuera de este siglo, mientras la ciudadanía empeora en salud, economía y vivienda.

PEDRO MARÍN USÓN

“Pagarás hasta por orinar”

Por su propio interés, los (im)populares tienen memoria muy corta. Ya antes de mandar Rajoy surgió un aviso con su figura y un crudo aviso: “¡Vais a pagar hasta por ir a mear!” poniendo precio a esa necesidad en los mingitorios públicos y después suprimiéndolos a petición de los dueños de bares y similares. Ahora, en beneficio de los cuervos de... casas, Ayuso intenta desacreditar a quienes deben protestar pasando la noche ante su palacio diciendo que mean en sus paredes, con lo que recuerda hasta este sucio abuso de su partido y también que no es capaz ni de vigilar su palacio...

DIEGO MAS MAS