La limpieza de los pueblos y ciudades es clave para el día a día de los propios vecinos y de los visitantes. Nuestro entorno más inmediato debe encontrarse pulcro y, para ello, las administraciones locales, junto con la propia vecindad, debemos tratar de mantener las calles, los parques y el mobiliario urbano en perfecto estado. Los propietarios de mascotas también están llamados a sumarse a la tarea de conseguir núcleos urbanos más habitables. Una de las iniciativas que más llama mi atención son las conocidas Brigadas de Luz, que viene desarrollando desde hace varios años un colectivo de manera voluntaria para erradicar los grafitis de mal gusto en el casco antiguo de la capital. El proyecto parte de la Asociación Socio Cultural Civitas Lucis, con el único fin de conservar el atractivo y mantener el embellecimiento de las calles aledañas a la Catedral y a San Ildefonso. Recientemente han realizado una actuación pintando en la calle Chinchilla. Es por ello que, siempre que tengo la oportunidad, ensalzo la figura de las personas que, de manera voluntaria, apoyan iniciativas sin pedir nada a cambio.
JUAN LIÉBANA / Jaén