En abril, aguas mil

12 abr 2016 / 10:00 H.

Podemos decir que abril es un mes temido para algunos, pero deseado para otros. Es recordado, a lo largo del año, por las lluvias que de él se esperan, y de ahí el refrán más popular referido a este mes: “En abril, aguas mil”. En España, suele llover de manera abundante durante este periodo, situado en el centro de la primavera, una estación en la que el agua y el sol son los protagonistas. El centro del país es el que suele recoger más precipitaciones durante el mes, que no suelen venir acompañadas de temporales, lo que supone un gran alivio para las tierras de cultivo. Por ello, se dice que estas lluvias son buenas y no suelen causar destrozos de ningún tipo, como sí es habitual en otras épocas del año. En este contexto, las precipitaciones son buenas, porque ayudan a limpiar la contaminación de la atmósfera de las grandes ciudades tras el invierno y a reducir los efectos de los alérgicos. Por otro lado, para las personas que viven en ciudades, este fenómeno meteorológico es incómodo, ya que sostienen que causan atascos en las carreteras y otras incomodidades. Por tanto, volviendo al refranero, podemos decir que “nunca llueve a gusto de todos”. Lo cierto es que el clima es caprichoso y que algunos abriles son más lluviosos que otros.