A Antonia Limón

    31 may 2023 / 09:00 H.
    Ver comentarios

    Seguro que anoche, en el fragor de su absoluta victoria electoral, la primera persona que tuvo siempre en la cabeza el nuevo alcalde de Andújar, Paco Carmona, fue a su madre. Entre tantos abrazos y vítores en la sede del PP, su pensamiento callado, su sentimiento más íntimo y su mayor agradecimiento fueron para Antonia Limón, creyente y buena persona como la que más, que en el cielo lo celebraría a lo grande. Esta entrañable y admirable mujer tuvo el inconmensurable mérito de criar a cinco hijos entre las encinas, quejigos, lentiscos, romeros, madroños y “piedras lunares” de Sierra Morena, que conocía tanto como cada una de las señales que le dejó en su rostro y en su cuerpo una vida dedicada a tirar para adelante de toda una gran familia, sólo con sus dos manos y una pequeña finca cercana a su Fuencaliente natal, donde trabajó incontables días de frío, lluvia o calor, desde el amanecer hasta que se ponía el sol, y siempre con una sonrisa en la boca y una gratísima conversación. Vio de todo por esas dehesas, cerros y arroyos que separan Andalucía de Castilla-La Mancha. Convivió con esos animales en peligro de extinción desde hace unos años, como el lobo, el lince ibérico, las águilas o los buitres, a los que ahora vienen tantos turistas desde muy lejos para intentar verlos, pero que antes nadie quería ni divisar porque eran considerados “alimañas”. Las vueltas que da la vida, que diría Antonia. Ella siempre respetó todo lo que vivía y crecía a su alrededor. Sabía que todos esos seres también le ayudaban en su tremendo esfuerzo y tesón por criar a su Fernando, Paco, Toni, Julio y Geni. El puñetero destino le arrancó muy pronto la mitad de su “corazón”, pero no se acobardó ni mucho menos, a pesar de una pérdida tan grande, sino que le plantó cara a ese inmenso golpe que recibió tan pronto. La vida le hizo justicia más tarde y le recompensó con las carantoñas de sus nietos y otras muchísimas alegrías, como ésta de su Paquito. El próximo 17 de junio, cuando tome posesión el nuevo primer edil de Andújar, se reunirán en el salón de plenos de nuestro Ayuntamiento muchísimos iliturgitanos para aplaudirle y vitorearle, pero su beso más sentío y su gesto más cariñoso no podremos verlos. Enhorabuena, Paco, de parte de un “rojo”, que se siente orgullosísimo de que tu madre fuera para toda mi familia algo muchísimo más que una vecina. ¡Va por ti, Antonia!

    Cartas de los Lectores