En la tarde de hoy miércoles, a las 18:00 horas, organizado por la Universidad de Jaén, el prestigioso cirujano Diego González Rivas ofrecerá la conferencia titulada “Curando el mundo”. De nuevo, la presencia de este especialista en el Hospital Universitario de Jaén, durante estos últimos dos días, ha supuesto una oportunidad para que los profesionales del centro continúen avanzando en la formación y perfeccionamiento de las técnicas de su cirugía mínimamente invasiva, con lo que facilita y acelera considerablemente la recuperación del paciente. Hablar del doctor González Rivas es hablar de avance e innovación en la medicina para beneficio de los pacientes; pero es también hablar de la transformación de vida en miles de pacientes, a nivel global, por su vocación humanitaria; no en vano, ha operado en más de 130 países, muchos de ellos de zonas de conflicto o con recursos humanitarios muy limitados. No todo el mundo tiene la suerte de haber nacido en un lugar en el que abres un grifo y sale agua, en el que recibes atención sanitaria o tienes una escuela cerca. Muchos seres humanos nacen en lugares en los que la electricidad, si es que la tienen, falla con frecuencia; lugares en los que una enfermedad común es una amenaza de muerte. Es la lotería del nacimiento que se celebra cada día, nadie puede elegir el número con el que comenzar su historia, pero los que hemos tenido la suerte de comenzar nuestra historia en zonas favorecidas del planeta, depende de nosotros cambiar la forma de mirar a quienes han comenzado su historia en condiciones más desfavorables. Así lo ha hecho Diego González y así lo demuestra con su gran labor humanitaria en tantos rincones del mundo que, si no fuera por él, jamás habría viajado hasta allí el más mínimo rayo de esperanza. Lo podemos ver a través de las redes sociales como, con sus continuos viajes, abre las puertas de la vida a seres humanos con historias muy complicadas y desesperanzadas. La palabra gracias se queda corta para reconocer su entrega y generosidad; su calidad humana y solidaridad. Ojalá que su paso por Jaén transforme miradas.