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Toma pan y moja

Hay expresiones populares que encierran siglos de historia y una forma de entender la vida. Una de las más representativas en la provincia de Jaén es “Toma pan y moja”, un dicho que resume como pocos la estrecha relación de esta tierra con el pan y el aceite de oliva, dos alimentos que forman parte de su identidad. Su origen es tan sencillo como cotidiano. Durante generaciones, el pan fue la base de la alimentación mediterránea y mojar un trozo en el aceite de oliva o en una buena salsa o era la mejor manera de arrebañar hasta la última gota. Con el tiempo, aquel gesto dejó de ser una necesidad para convertirse en un símbolo de placer y reconocimiento hacia una buena cocina. Para nuestros mayores, cuando un buen guiso estaba “para tomar pan y mojar”, significaba que era muy sabroso. Con los años, la expresión amplió su significado y hoy también sirve para definir aquello que resulta excelente, admirable o especialmente atractivo. Incluso, en el lenguaje coloquial, puede aplicarse a una persona de especial belleza o simpatía.

En Jaén, sin embargo, este dicho posee un significado aún más profundo. Mojar pan en un buen aove no es solo una costumbre gastronómica, representa el trabajo de miles de familias olivareras, el respeto por una tradición milenaria y el orgullo de una provincia reconocida en todo el mundo por la excelencia de su aceite de oliva. Ese es el espíritu de la iniciativa “Toma pan y moja aove”, promovida por la Cofradía Gastronómica El Dornillo junto con las Asociación Mujer Alma de Olivo y Apfepan, que se celebrará en el Molino Museo de Valdepeñas de Jaén y que, más que recuperar una expresión popular, pretende convertirla en un homenaje al aceite de oliva, al pan artesano y a la gastronomía tradicional.

Porque tomar pan y mojar, también es celebrar la hospitalidad, compartir una mesa, reconocer el esfuerzo de quienes cultivan el olivar y mantener viva una tradición que forma parte de nuestro patrimonio. Al fin y al cabo, los mayores placeres suelen nacer de cosas tan sencillas como degustar un buen pan con un buen aove.