Sobre

07 jun 2019 / 09:54 H.

Si en la crónica anterior hablamos de nuestro ilustre humorista Antonio de Lara Gavilán, “Tono”, ahora nos corresponde pedir disculpas por el error cometido en las fechas. Tono, con su enorme producción gráfica y literaria, forma parte de la élite de los mejores humoristas del siglo XX —el siglo de oro del humor—. Destacan los humoristas ingleses como Jacobs “William Wymark”, que tuvo gran éxito con “Caraduras”. Wodehouse “Pelham Grenville” es de sobra conocido por la enorme cantidad de obras que escribió. Creó un personaje, Jeeves, mayordomo que era el encargado de solucionar todos sus problemas. Pobre, vago y optimista es una de sus obras que no pasan de moda. Álvaro de la Iglesia fue otro autor muy prolífico. Sus obras se anunciaban en la revista de humor La Codorniz, que él dirigía. Tono alternó la novela clásica de humor con comedias. “Francisca alegre y olé” se estrenó en el Teatro Principal de San Sebastián el 21 de agosto de 1949, y, la misma compañía la estrenó en Madrid el 26 de octubre del mismo año, en el Teatro Infanta Isabel. Aconsejamos leer “Conchito o memorias de un niño tonto”, “Romeo y Julita” o “Los caballeros las prefieren castañas”. Con toda seguridad, pasaran un rato muy feliz y olvidarán los problemas cotidianos.